Novedad

- Rafael J. Cid

La magia de los atmosféricos crece con el Porsche GT3 RS

Su motor 4.0 sin turbo entrega 520 CV y el corte se produce a 9.000 rpm.

Las normas anticontaminación están haciendo morir a los motores atmosféricos en pro de los que llevan turbo, garantes de menores consumos. Pero los amantes de automovilismo saben que la precisión al acelerar y al soltar el acelerador de un atmosférico es inimitable, y culmina con el placer de sentir como la aguja escala por el cuentavueltas hasta la zona roja, lugar donde los turbo flaquean y aquellos dan lo mejor de sí.

Porsche es una firma para apasionados, y por eso su 911 GT3 RS regresa con la friolera de 520 CV –20 más que su predecesor–, a los que llega sin necesidad de turbo gracias a su motor 4.0 de seis cilindros en línea capaz de alcanzar las 9.000 revoluciones por minuto. Es probable que, debido a sus niveles de emisiones, deba compensarlo con nuevos modelos eléctricos o híbridos, como manda la ley. 

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Estéticamente, el GT3 RS es muy agresivo –como sus reglajes dinámicos–, y además de amplias tomas de aire y un generoso alerón trasero, incluye unas llamativas branquias laterales que marcan su personalidad. Dentro, no quiere olvidar los lujos Porsche, y por eso el Pack Clubsport, que incluye jaula de seguridad, arneses, extintor y cortacorrientes se ofrece opcionalmente, pero sin coste.

De tracción trasera y armado exclusivamente con caja de cambios PDK de doble embrague, es capaz de resolver el paso de cero a cien en 3,2 segundos, y su velocidad máxima alcanza los 312 km/h. 

Y para los que quieren aun más, el Pack Weissach ofrece nuevos elementos de fibra de carbono y materiales ligeros, como llantas de magnesio, para rebajar su peso hasta los 1.430 kilos. Esperemos que nunca dejen de fabricarse coches con motores como este...

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