Pruebas

- Rafa J. CID. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Lotus Exige 380 Sport por Javi Villa Placer adulto

Nacido desde una hoja en blanco para divertir, el Exige sigue evolucionando: entrega más potencia que nunca y es tan efectivo como siempre.

Solo 1.075 kilos de peso, 380 caballos de potencia y un chasis específicamente creado para pilotar –no para viajar, ni para ir a la oficina ni para ahorrar–… parecen los tres deseos de un aficionado al automovilismo que se encontrase una lámpara maravillosa. En este caso, hablamos del Lotus Exige 380 Sport, y el genio que nos lo ha traído ha sido el piloto asturiano Javi Villa. 

Genio por partida doble. En primer lugar, por lo que le conoces: entre otras muchas cosas, por haber sido el ganador más joven de una carrera en la GP2, por haber pilotado un F1 del equipo BMW Sauber o últimamente, por sus campeonatos absolutos de España de Montaña, especialidad en la que ahora es piloto oficial de Bango. Por eso, hoy puede contarnos los secretos del Lotus Exige. 

Jorge Brichette

Pero hay una razón más por la que ha sido Javi Villa –y su socio, Nicolás Cortés– el que ha hecho posible esta prueba: porque se ha convertido en el empresario que ha abierto las puertas de la única concesión Lotus en Madrid, y que se une a la otra ya existente en España, en Barcelona. Así que el Exige que vamos a cabalgar es suyo, y no de Lotus. 

Javi es una persona sonriente y positiva, pero se pone un poco serio cuando hablamos del escaso apoyo de la firma británica: Lotus está muy verde en temas de marketing, no hay nadie de la marca en España, no tienen coches para pruebas (por eso hace años que no sale uno en AUTOhebdo), no ofrecen catálogos de colores o tipos de cuero para que el cliente configure su coche en el concesionario… y así es difícil propagar la cultura Lotus. “Pero soy optimista –nos dice Villa–, y creo que todo va a cambiar con los nuevos dueños, la china Geely. Les creo cuando dicen que quieren poner a la marca donde ha estado históricamente, peleando con Ferrari o McLaren. Ahora mismo, en Hethel (el cuartel general de la firma en Reino Unido), hay más superficie en construcción que todo lo que ya está en funcionamiento”. No hay que perder de vista a la firma británica… y Javi recupera la sonrisa cuando volvemos a centrarnos en el Exige.

Diseñado para la pasión

Jorge Brichette

El Exige es el coche intermedio de Lotus. Por debajo está el Elise, con el que comparte chasis y al que supera en potencia, y por encima está el Evora, con chasis propio y una vocación de Gran Turismo, más capaz a la hora de ser utilizado a diario o para viajar, aun partiendo de la agilidad y la eficacia como base.

La clave de los Lotus es que su chasis ha sido diseñado desde un principio para pilotar. Ligero, con el motor central, con el centro de gravedad bajísimo. Solo un chasis de fibra de carbono puede ser más rígido. Y por fin han solucionado su tradicional ‘pero’: la falta de potencia. El Exige que hoy probamos entrega 380 CV, y acaba de ser anunciada la versión de 430 con el motor del Evora. ¡Un disparo!”, nos cuenta Villa.

La eficacia es impresionante, como las sensaciones de conducción

Su imagen es superagresiva, resulta muy ancho y bajo –levanta poco más de 1 metro del suelo–, y por todas partes le encontramos amplias tomas de aire, desde las defensas al capó, pasando por las laterales, que son las que enfrían el motor. En su diseño influye otro de los aspectos que más cuidan los Lotus, que es la aerodinámica: el piso es totalmente plano de cara a lograr el efecto suelo, el labio delantero se adelanta, el alerón trasero es generoso… 

Lotus pone a disposición de sus clientes paquetes como el Carbon Exterior Pack, que añade techo en fibra y otros elementos en este material para aligerar aún más el peso del conjunto, y otros detalles para enriquecer el interior.

Jorge Brichette

Este es pequeño y sencillo: llevas muy cerca del tuyo el hombro del copiloto, y el maletero es un pequeño hueco de 115 litros en la parte trasera. Dentro, todo está pensado para pilotar. Los asientos son realmente bajos y finos, y dejan el cuerpo muy tendido. La caja de cambios deja ver todos sus engranajes, el volante es bien pequeño y el aluminio del chasis se ve por todas partes, como si montases un caballo salvaje a pelo: ¡te hace sentir que vas a pilotar una barqueta aun antes de arrancar! La posición de conducción es inmejorable para ello… y bastante incómoda para viajar. Eso sí, a pesar de este diseño minimalista y espartano, propio de la competición, apreciamos lujos destacables como interiores en Alcántara, costuras bien rematadas y posibilidad de incorporar radio o climatizador, que son opcionales. 

Además, todas las unidades llevan una placa identificativa con el nombre del técnico responsable de su remate final, y que en Lotus Madrid se encargan de que esté junto al tuyo. 

Jorge Brichette

Motor Toyota evolucionado por Lotus

“El motor 3.5 V6 es de origen Toyota, y no se vende en Europa. Pero ha sido ampliamente evolucionado por Lotus, que le ha cambiado la personalidad radicalmente al incluir un compresor para sobrealimentarlo”, afirma Javi. Así, entrega la friolera de 380 CV a las ruedas traseras a través de una caja de cambios manual de 6 marchas asociada a un autoblocante trasero. Con esa potencia y el citado peso, sus prestaciones son apabullantes: resuelve el cero a cien en 3,5 segundos, cifra propia de superdeportivos mucho más potentes. 

Jorge Brichette

Desafortunadamente, la falta de inyección directa en el motor, y su acertada preparación para que corra de lo lindo, hace que sus consumos sean muy elevados, y choca que lo sean en un peso pluma, pues la ausencia de kilos colabora a bajarlos. En un coche de peso “normal”, se dispararían. Eso sí, como nos cuenta Villa, “las revisiones de este motor son baratas, precio Toyota”. 

En marcha

No te sientas: te dejas caer en el asiento, tan bajo está, y como te decía te sientes en un habitáculo de coche de carreras, con el chasis a la vista y que solamente se diferencia de aquellos en la Alcántara y los cuidados pespuntes rojos. 

Enciendes pulsando un botón y el coche empieza a rugir. Notas la ausencia de materiales aislantes, y así las vibraciones del motor se perciben con más claridad, de nuevo como en los coches de carreras, personalidad que sigue ampliándose cuando insertas la primera marcha, que entra con dureza y precisión, mismos calificativos que merecen el embrague y el freno. Si quieres confort, cómprate un Mercedes. Aquí las cosas son más serias. 

La ligereza asegura prestaciones de infarto

Antes de empezar a exprimir sus posibilidades a fondo, es preciso calentar los neumáticos, pues los Michelin Pilot Sport Cup 2, que vienen de serie, son verdaderas garras que se adhieren al asfalto, pero en frío patinan de lo lindo. Cuando están listos, comienza la fiesta.

Aceleración brutal

No parece haber falta de bajos en el motor, pero al llegar a la zona media-alta las cosas pasan de correctas a espectaculares: los compresores entran a la par que suben las revoluciones, y suelen garantizar bajos de cine, pero en este caso ha sido regulado para que su acción sea máxima cerca de la zona roja. En ese momento, además, el sonido se convierte en rugido, y más teniendo en cuenta aquella falta de materiales aislantes comentada. Las sensaciones son gloriosas, hasta tal punto que da hasta un poco de miedo.

Jorge Brichette

Llegas a las curvas a velocidades de vértigo… y te equivocas en las primeras frenadas, tal es la capacidad de deceleración que al principio notas cómo es posible frenar más y más tarde. Al meter el morro en las curvas, al acelerar después… no encuentras los límites, parece complicado hacerlo, y te sientes torpe.

Entonces recordé las palabras de Marcos Martínez Ucha, otro gran piloto de Circuitos que trabaja en Lotus con Javi: “Cuando me senté en el Exige y me puse a pilotar en un tramo de montaña sentí mucho respeto, pero con el paso de los kilómetros me ocurrió lo contrario, el coche tiene una capacidad de tracción espectacular y al límite no es tan agresivo como puedes pensar en un principio. ¡Me lo pasé en grande y hasta me gustó más que en circuitos!”. 

Es muy rudo para el día a día, y sus consumos son elevados

Efectivamente, los límites están tan lejos que es un reto acercarse a ellos. “Es porque el Lotus ha sido pensado desde un principio para el dinamismo, no deriva de una plataforma pensada para vender motores diésel: no balancea en las curvas, no tiene subviraje, y es capaz de transmitir la potencia al suelo de forma inmejorable. BMW, con su M4, tiene un coche incapaz de hacer estas cosas”, apunta Javi Villa.

Así es, según pasan los giros, sigue tu adaptación al coche, que por el momento no ha tenido un mal gesto. Para continuar, nada mejor que escalar por los modos deportivos, que desafortunadamente no influyen en la firmeza de la amortiguación, pero sí en la entrega de la potencia y, sobre todo, en el control de estabilidad, que en su interesante punto intermedio permite deslizar solo lo justo antes de entrar en acción. Es perfecto para aprender a domar la bestia antes de apagarlo por completo.

Jorge Brichette

Poco a poco acortas las frenadas, y aceleras antes. Las ruedas traseras parecen digerirlo todo, la capacidad de tracción es bestial, y cuando rompe a deslizar no es una madre, pero tampoco un peligro. “A partir de tercera nunca se va de atrás al acelerar a fondo”, me comentó Marcos.

Cuando llegas al control total, las cosas se sienten, no me canso de repetirlo, como en un coche de carreras: caja y freno muy duros y precisos, dirección directa, ausencia de subviraje, el motor te pide ir al corte mientras ruge y, al acelerar, la entrega de la potencia es bestial y puedes jugar con el autoblocante al deslizar si eres un verdadero artista. ¡Ave María Purísima! 

“Además –comenta Javi–, con esta ligereza puedes meterlo en un circuito simplemente cambiando las pastillas de freno por otras especiales para ello, y no tienes que cambiar de fabricante, acudes a AP Racing, que pone las de serie. No necesitas frenos de carbono por los que otras marcas te cobran 9.000 euros”. 

En el atasco

La superioridad del Exige sobre prácticamente todo lo que hemos probado en cuanto a dinamismo y sensaciones se debe a que la firma no hace concesiones: ha escogido crear coches de carreras para divertirse en las calles. Eso es un Exige.

Debido a ello, en los atascos es insufrible, y para viajar tampoco es recomendable. Las durezas de caja, freno y embrague hacen que tus músculos se resientan en constantes paradas y arranques, le falta confort de marcha, insonorización y comodidades. Eso sí, en sexta, y por autopista bien pavimentada, el Exige no se porta mal. 

Por eso no es buena idea comprarse un Exige para usar todos los días, pero, al darle la vuelta a la tortilla, en el garaje tendrás un coche de competición, de los buenos, que puedes llevar a todas partes. 

Ficha Técnica: Lotus Exige 380 Sport