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- Juan Manuel García/Redacción

El Lexus LC ya se vende en España desde 120.000 euros

Es el nuevo coupé de la firma japonesa, que se sitúa por encima del RC F.

Ya se admiten pedidos del Lexus LC 500 y 500h, y las primeras entregas están previstas para el verano de 2017, si no antes. El precio de partida es de 120.000 euros para el 500h, el híbrido, mientras que la cifra del V8 asciende a 140.000 por cuestiones de impuestos debido a sus emisiones –el primero tiene un impuesto de matriculación del 4,75%, mientras que el segundo llega al 14,75%–.

El LC 500 es un coupé de tracción trasera que rebosa atractivo y deportividad, además de ser un coche cómodo. El diseño está basado en el prototipo LF-LC presentando en Detroit en 2012. Se fabrica en la misma factoría donde se desarrolló el extinto LFA, y tanto las instalaciones como el personal se han adaptado a la producción de este modelo. Una fábrica exquisita también en todos los sentidos.

El LC 500 mide casi cinco metros de largo, 4,76 en concreto, por 1,92 de anchura y 1,3 de altura. En vivo se ve todavía más bajito, ancho y largo que lo que las imágenes pueden revelar. Y resulta incluso más atractivo, más poderoso. Es cautivador.

El resultado es un coupé 2+2 atractivísimo con una técnica constructiva envidiable y un lujo exquisito, además de una calidad que se aprecia desde el primer momento. Del equipamiento huelga decir que lo tiene todo y más, como el cuero, dispositivos de ayuda a la conducción y un sistema de sonido firmado por Mark Levinson, con 13 altavoces “con calidad de auditorio”, según la marca. La lista es larga. Hay cuatro asientos en el interior, o sea, que hay sitio para el conductor y tres pasajeros, pero lo cierto es que las plazas traseras no son para irse de fiesta o hacer largos viajes.

La distribución de pesos cambia muy poco en función de una versión u otra, pero siempre están muy cercanos al 50% en cada eje. El 500h cuenta con dirección a las cuatro ruedas, DRS o Dirección Trasera Dinámica, y las dos versiones equipan Dirección con Relación Variable (VGRS) y Dirección Eléctrica (EPS), además de diferencial trasero de deslizamiento limitado.

La conducción, en cuanto comportamiento, es en los dos casos muy buena, casi perfecta. Se pueden elegir 6 modos de conducción con ayuda de la electrónica, esto es, que varíen de una forma u otra diferentes parámetros como la respuesta del cambio, motor, amortiguación, etc. En la posición Sport o Sport +, las más deportivas, los controles permiten cierto deslizamiento del eje trasero, pero muy controlado. En ese momento, el control de tracción actúa más en aceleración que en el deslizamiento, lo que se traduce en unas buenas dosis de diversión.