Comparativas

- Juan Manuel GARCÍA RUBIO. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Kia Stinger 3.3 GT 4x4 • BMW 440i Gran Coupé xDrive • Audi S5 Sportback 3.0 TFSI quattro Tiptronic Invitado sorpresa

Hace unos años era impensable que una marca como Kia fabricase un producto así. Pero ahora resulta que el Stinger más potente, el GT, tiene 375 caballos, tracción total y cambio automático, o sea, más potencia que el BMW 440i Gran Coupé (326 CV) y que el Audi S5 Sportback (354 CV). Además, es 7.500 euros más barato que el segundo. Comprobemos si es una buena opción.

He intentado recordar desde cuándo sé que Kia iba a lanzar el Stinger. Y no lo recuerdo, aunque en cualquier caso no hace mucho tiempo. Recuerdo la presentación en una isla española, hace más o menos un año, y recuerdo el buen sabor de boca de las tres versiones, y especialmente de la GT, la más potente y la que ahora te mostramos frente a dos figuras como el Audi S5 y el BMW 440i en formato Gran Coupé, o más familiar.

Pero, sea como fuere, el caso es que es como ese invitado que se presenta por sorpresa y sorprende de verdad. De hecho, todavía al pensar en Kia no piensas en un modelo como este. Es verdad que ha sido concebido, principalmente, para dar imagen a la marca, pero lo han hecho muy bien, de eso no cabe duda. El Stinger impresiona allí por donde lo hemos movido, y no por el color amarillo tan llamativo de nuestra unidad de pruebas. Ha sido mucho más por su diseño, que ya hace más o menos un año a mí al menos me gustó sobremanera. A la zaga le encuentro un cierto parecido con un Maserati, aunque ya sabemos que sobre gustos hay más de un tratado en toda la Historia de la humanidad. Delante tampoco es feo precisamente, pero ahí queda eso.

Kia irrumpe fuertemente con el Stinger en las berlinas de corte deportivo de mucha calidad y grandes prestaciones. Y lo hace con mucha potencia y un precio de “derribo”

Tan grande, o más, como el Audi S5 Sportback o el BMW 440i Gran Coupé, el producto asiático es toda una revelación. Claro, que siempre queda la duda: ¿comprarse un alemán o comprarse un coreano? Fuera de eso, creo que no hay que tener dudas.

Las cartas de presentación

El caso es que el GT se despacha con cinco datos que son básicos y además elocuentes. Motor de 6 cilindros en línea sobrealimentado por dos turbocompresores, 375 caballos, cambio automático de 8 marchas y tracción total. Y “solo” por 54.150 euros. El BMW 440i Gran Coupé tiene también 6 cilindros en línea, 326 caballos, transmisión automática del mismo número de relaciones y tracción total. Es, eso sí, 7.500 euros más caro en la factura de compra. Algo similar le pasa al Audi S5, que se iguala más en potencia con el coreano, hasta llegar a los 354 caballos, mientras que sus 6 cilindros son en V, aunque cuesta la friolera de 78.060 euros. Saca la calculadora y haz cuentas.

El Stinger GT es, además, una berlina tricuerpo al más puro estilo de esas que cada vez se venden menos en Europa, más parecida al Audi S5 que al BMW Gran Coupé, aunque en cuestión de formas... Es igualmente algunos centímetros más largo que sus dos contrincantes, y de ahí esa imponente presencia. También tiene más batalla, aunque luego sus plazas traseras no son mejores que las del Audi, especialmente por el acceso de sus puertas. Y en maletero no es el que más destaque, pero está cerca de dos grandes como este Audi y este BMW. Se ve que se ha hecho a conciencia.

Es verdad que en calidad de materiales y acabado general no llega al nivel de los otros dos coches. Audi y BMW tienen esa batalla ganada desde hace mucho tiempo y no son primerizos. No se la juegan, quizá porque no puedan, en esto. Y es cierto que el Stinger goza de un diseño interior muy bueno, aunque algunos materiales, como el plástico más o menos duro del centro del volante, tan a la vista, pueden hacer ver que este no ha sido el máximo foco de atención a la hora de fabricar este logrado vehículo. El salpicadero y otros elementos sí que se salvan de esta “quema” con texturas y presencia muy buenas.

Otra cosa del Stinger que me ha gustado es que hay muchos botones en la consola, en detrimento de funciones que en los otros coches están escondidos digitalmente en la pantalla central bajo el falso paraguas de la intuición. No es menos cierto tampoco que el coreano ofrece mucho equipamiento de serie. Es verdad también que, aunque estos dos alemanes enfrentados al Stinger son claramente más costosos, tienen muchas más opciones posibles, como es el caso, por ejemplo en el Audi, del diferencial trasero deportivo. Cueste o no una pasta también. Hechas las presentaciones pertinentes, vamos con los hechos de las impresiones de conducción.

Enfoque deportivo, sobre todo

Tanto el Stinger GT como este S5 Sportback o este Gran Coupé están aquí por su gran enfoque deportivo. Y no solo por potencia. El coreano es el más potente con diferencia. Sus 375 caballos son además los de mayor par también. Le sigue precisamente en esta cuenta el Audi S5, con 354 CV y solo 10 Nm menos de par, aunque con la mejor relación peso/potencia del trío, que no es poco.

Más abajo queda el 440i, con “solo” 326 caballos y el menor par del conjunto; siempre el tercero en estos asuntos, aunque no por ello pueda juzgarse precisamente que resulte un coche para no tener en cuenta. En general, este BMW es todo un cochazo provisto de las mejores armas para correr y mantenerse muy agarrado al asfalto. El 440i es probablemente también uno de los mejores motores de su categoría, lleno de empuje desde las primeras vueltas, aunque en el caso que nos ocupa con menos caballos, nada más.

El Kia Stinger tiene mayor longitud que el S5 Sportback y que el 440i Gran Coupé. | Jorge Brichette

Puestos en carretera, estos coches gozan de motores absolutamente envidiables. El BMW, con menos potencia, te hace salir prácticamente catapultado hacia delante si hundes con firmeza el pie derecho. Los dos alemanes comparten el número de cilindros en sus motores con el coreano, aunque en el caso del Audi la configuración sea en V, y con un solo turbo en vez de los dos de su adversario invitado. Aunque el Stinger GT ofrece más potencia y par, presenta un poco más de espera en la respuesta entre apretar el acelerador y salir disparados. O sea, en la respuesta del motor. No siendo mala tampoco precisamente, lo que ocurre con el motor del Audi y del BMW es que son más rápidos en ese sentido. También son menos glotones a la hora de tragar gasolina, aunque, cuando cualquiera de estos tres coches es exprimido bien, todos ellos acabarían con tu fondo de pensiones en poco tiempo, sobre todo el GT.

El Gran Coupé de BMW, y con este 440i de 326 caballos, demuestra el gran saber hacer de la marca en todo tipo de coches, imprimiendo deportividad en una carrocería más familiar

El que menos pesa de los tres es el Audi, que no llega a los 1.750 kilos, y el que más, el Kia, que pasa de los 1.900. Y por ese orden también se colocan en cuanto a la relación peso/potencia. Y de ahí que el Audi esté tan cerca en prestaciones del Kia y que, por tanto, en realidad sea el más eficiente y equilibrado. También ayuda que las relaciones de cambio del de los aros sean, generalmente, más cortas en la mayoría de las marchas. De la misma forma, creo que tanto el Audi como el BMW son capaces de sacarle más partido a la rapidez de respuesta del cambio automático, que en los tres es de 8 velocidades y por convertidor de par. En Kia no se han achantado y le han puesto levas en el volante, por cierto, de generoso diámetro para que se accionen cómodamente y en determinadas circunstancias en las que a veces es comprometido este elemento, con lo que, una vez más, el Stinger demuestra estar muy a la altura de las circunstancias.

Todos con tracción total

El Stinger se presenta como sus dos “compañeros” con tracción a las cuatro ruedas. El GT es, de toda la gama del Stinger, el que tiene tracción total sí o sí. Un punto más por ello. Por eso también tiene suspensión con amortiguadores de dureza variable. Y en consecuencia, de los varios programas que a golpe de botón se pueden elegir, los Sport y Sport+ no solo varían la respuesta al acelerador y al cambio automático, también la dureza de la suspensión. Y el sonido. En conjunto, en estos dos programas, el Stinger se convierte en una berlina muy deportiva. Casi tanto, o igual, como el Audi S5 o el BMW 440i.

Sobre carretera con curvas, el S5 se muestra el más suave y con el que más vas a poder hacer virguerías. Además, y con sobreprecio, puedes ponerle un diferencial trasero “más selectivo” con la entrega de potencia a cada rueda. El comportamiento sencillamente es genial, no tienes que preocuparte por cómo entra o por cómo sale. El tren delantero obedece sin titubear, y el trasero corresponde haciendo su trabajo supereficientemente.

El 440i tampoco lo hace mal y su gran adherencia a la carretera casi le hace un poco menos BMW por lo bien que va y lo menos duro que en general se siente frente a otros Serie 4. El Stinger es rápido y tiene un paso por curva rápido también, pero quizá algo menos que sus dos rivales, aunque se sitúa igualmente a un nivel muy alto. Ese típico cambio de apoyo que haces al entrar a una curva cuando giras el volante y luego aceleras, lo hacen mejor tanto el Audi como el BMW, siendo algo menos ágil en el Stinger, aunque sea por poca diferencia.

Es verdad que el S5 se desmarca en cuanto a adquisición, pero resulta el más fácil de conducir, se acerca mucho en prestaciones al Stinger y además es el gran especialista en tracción total

Si algo tiene el Kia también es que han conseguido un alto grado de deportividad en aceleración, dirección –que es de desmultiplicación variable–, amortiguación y motor. El coche va muy pegado al asfalto y no hay desmanes de la carrocería. La tracción (en algunas circunstancias puede comportarse como un tracción trasera) permite por momentos una conducción muy divertida y deportiva. El sonido acompaña en el GT, lo mismo que en el S5 y el Gran Coupé.

Las traseras son desde luego elocuentes. Hay quien en el coreano ve aquí un parecido con un Maserati. | Jorge Brichette

Por todo ello, tengo sentimientos encontrados. No me cabe la menor duda de la eficiencia del Kia Stinger GT. Sus 375 caballos y el resto de elementos que le acompañan, como la tracción total y el cambio automático de 8 marchas, están a la altura de las circunstancias. Es un coche atractivo, que corre mucho y tiene una conducción deportiva divertida. Por otro lado, el S5, aunque mucho más costoso (y por mucha diferencia), sería mi elección final por su calidad y, sobre todo, porque es un vehículo que vale para todo. Con el Audi S5 Sportback marcas la diferencia en estilo, además de que cuando decides ir rápido es un maestro, quizá también a costa de un menor grado de deportividad en tanto en cuanto es menos duro, pero nada más. Por último, el BMW 440i Gran Coupé xDrive me ha fascinado. En este caso, solo se queda atrás en número de caballos, que no en agrado de conducción. Luego está el que te guste o no este tipo de carrocería, pero, fuera de eso, no hay nada que objetar en cuanto a su calidad y conducción firme. 

Fichas comparativas entre: KIA Stinger 3.3 GT 4x4 - BMW Serie 4 Gran Coupe 440i xDrive - Audi A5 3.0 TFSI 354CV Quattro Tiptronic