Coches

- Juan Manuel García Rubio

Gama ST-Line de Ford, diversión a precio razonable

La gama ST-Line de Ford crece por momentos. Se sitúa por debajo de los ST y es un alternativa fantástica para tener un estética con guiños deportivos a precios muy interesantes.

Los “huecos” del mercado se abren o se cierran, se destruyen o se crean. Siempre ha habido, hay, y habrá demanda para todo tipo de ideas. Ford se lanza de lleno a abarcar más con la denominada gama ST-Line, que ofrece lo bueno de los acabados inferiores y gran parte de lo que ofrecen los ST. Es un término medio en este caso realmente interesante que aporta un kit de carrocería exterior corte racing, así como detalles deportivos en el interior y una suspensión rebajada 100 mm en todos los casos.

Por ejemplo, siempre hay clientes que buscan una determinada estética con llantas de diseño específico, asientos deportivos, etc., pero no necesariamente unas altas prestaciones. Eso significa imagen a buen precio, entre otras cosas, porque también suele entrar en juego un equipamiento extra. El departamento de Ford Performance, que ya conocemos por productos dentro de la marca del óvalo como el Focus RS, Focus ST y Fiesta ST200 –no son los únicos– crea esta línea con una mayor presencia en más modelos. Como digo, resulta interesante, pues hasta el Kuga se puede comprar bajo este paraguas.

Dentro de este amplio abanico, ST-Line abarca a los modelos Fiesta, Focus, Mondeo y, como hemos dicho, a los Kuga. Así, puedes hacerte con un Fiesta ST-Line en diésel o gasolina, entre 95 y 140 caballos, desde 17.225 euros. En el Focus van de los 125 a 182 caballos (desde 21.825 euros). El Mondeo hace lo propio entre 150 y 240 caballos (desde 23.950 euros), mientras que el Kuga, y a demanda de muchos clientes por extraño que pueda parecer, entre 150 y 180 caballos (desde 29.750 euros). En lo que respecta a transmisiones, entran también en juego las manuales o las automáticas, así como la tracción delantera o total.