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- Rafael J. Cid

El Ford Focus ST regresa con 280 caballos, dinamismo para pilotar y suavidad para conducir

Estrena frenos de dureza variable, y los reglajes del botón sport le otorgan doble personalidad. Ya está disponible desde 35.150 euros.

Como ya te contamos en esta entrada, el Ford Focus ST acaba de ser renovado por completo tras la llegada de la cuarta generación Focus, y se mete de lleno en la pelea entre los mejores GTI del momento. Lo hace con 30 caballos más que su predeesor para sumar un total de 280, añade un avanzado autoblocante mecánico controlado electrónicamente, y uno de sus puntos fuertes es un botón sport capaz de variar de forma muy notable su comportamiento en carretera según queramos tranquilidad y conducción, o dinamismo y pilotaje.

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El ford Focus ST ha sido el primer coche en llegar a "nuestros pies" armado con el iBooster de Bosch, un sistema que permite variar el tacto del pedal de freno por dos motivos: para que sea el mismo aunque las condiciones cambien -suelo mojado, alta temperatura de los discos, etc-, y también para que el conductor pueda disfrutar de un tacto suave o más firme según convenga. Así, en el Focus ST, el pedal tiene un tacto suave y progresivo en los modos convencionales, mientras que en el modo Race el conductor percibe claramente como se endurece y responde más rápidamente -casi bruscamente-, adaptándose mucho mejor a la conducción deportiva. Pero... ¿que se siente al conducirlo?

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Encendemos el coche pulsando el botón de arranque, e iniciamos la marcha con el modo Race seleccionado. Este modo está disponible solamente con el Pack Performance, que además incluye llanta 19", y por el momento no sabemos el precio exacto de este extra para España.
El motor es el mismo EcoBoost de 2.3 litros sobrealimentado que da vida a Mustang, pero con interesantes evoluciones que le hacen más rápido de respuesta y a la vez, consumir menos. 

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La potencia llega muy rápido, antes de las 3.000 rpm ya tenemos toda la cuadra empleándose a fondo, y desde ahí al corte la fuerza es muy lineal. El avance es espectacular, trepidante, y el autoblocante contribuye a eliminar las perdidas de tracción de raíz, y sobre todo a mejorar el agarre cuando empezamos a acelerar de nuevo, todavía con el volante girado, para salir de los giros como un disparo. 
La amortiguación es muy firme, corta de raíz los balanceos de la carrocería, y el sonido del escape colabora a aumentar las sensaciones, particularmente los petardeos en deceleración o con el motor alto de vueltas. Además, como prometía, el freno es firme e instantáneo.
 

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Despues de pilotar, bajamos a los modos confortables y el coche cambia por completo, como nos tienen acostumbradas firmas como BMW, Mercedes o Porsche. El rugido desaparece, la amortiguación se suaviza mucho, como el pedal del freno, y la entrega de la potencia es más progresiva. Todo ello le convierte en un coche perfecto, tambvién, para largos viajes y el día a día: el Focus ST son dos coches en uno y esta variación de personalidad es muho mayor que en el modelo precedente, y que en cualquier otro Ford.

Para terminar, el ST llega con una amplia conectividad, proyección de datos frente al conductor (head up display), reconocimento de señales, control de velocidad adaptativo, luces predictivas y un asistente de direción que puede llegar a mover el volante si detecta que vamos a colisionar.Y te recordamos que estará disponible en versiones de cinco puertas y familiar, con el motor que ya conoces y también en diésel de 190 CV. 
En definitiva, el Focus ST es un deportivo con mucha garra, pensado para los amantes del dinamismo, pero que a su vez permite un uso polivalente.

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