Coches

- Rafa J. Cid

El Ferrari California consigue eliminar el turbo lag

El descapotable de la firma del Cavallino Rampante, su modelo más asequible, se convierte en el único sobrealimentado de su actual gama de vehículos.

El turbo lag, ese tiempo que transcurre desde que pisamos el acelerador hasta que el turbo entra en acción, no tiene cabida en el California Turbo. Esta ha sido la obsesión de los ingenieros de la firma italiana para desarrollar el motor del que es el único modelo sobrealimentado de su gama: que responda como un atmosférico.

Eso sí, han mantenido intactas sus ventajas, como un consumo mucho más reducido que el de su predecesor (10,5 litros, unos 2,5 menos que antes) o la capacidad de elevar la potencia, que sube a los 560 CV., generados por un bloque V8 de 3,9 litros de cilindrada dotado con dos turbocompresores de doble entrada que permite resolver el paso de cero a cien en la fiolera de 3,6 segundos.

El California Turbo mide 4,7 metros de largo, su capota dura se esconde en 14 segundos, y su amortiguación Magnaride, de dureza variable, se coordina con acelerómetros en la carrocería para reducir balanceo y cabeceo. De serie incluye frenos carbonocerámicos. Como se está poniendo de moda rápidamente, se han eliminado muchos botones gracias a la pantalla central, mediante la que pueden controlarse diversos sistemas de abordo.

Su precio todavía no ha sido confirmado, pero se estima rondará los 210.000 euros que pedían por su predecesor.