Novedad

- Rafael J. Cid

Un estudio desvela lo que ya saben todos los lectores de AUTOhebdo SPORT

Ford demuestra que conducir diariamente un deportivo "potencia la sensación de bienestar y la plenitud emocional".

Si eres lector de AUTOhebdo SPORT, llevas en la sangre que conducir deportivos, y más aún coches de competición, es una de las mejores experiencias vitales que pueden llevarse a cabo. No te decimos nada nuevo. Pero ahora, la ciencia ha querido demostrárselo a todo el resto de la humanidad, y parece haberlo conseguido. Así, un estudio organizado por Ford revela que conducir un coche deportivo diariamente "es una de las mejores maneras de potenciar tu sensación de bienestar y plenitud emocional".

Para medir las reacciones de los conductores en un deportivo, los investigadores, tomando como base un Ford Focus RS, lo convirtieron en un coche experimental capaz de reflejar las emociones del conductor en tiempo real en el exterior del coche: cuando llega el "subidón" emocional, se ilumina como un árbol de navidad. "Buzz Car" lo han llamado.

Ford

El estudio también midió los “subidones” –emociones fuertes que juegan un papel fundamental en nuestro bienestar general– de los voluntarios mientras estos animaban a su equipo de fútbol, disfrutaban de un episodio de Juego de Tronos especialmente emocionante, se besaban apasionadamente con su pareja o participaban en una intensa clase de salsa. Solo los subidones ocasionales que ocasionan montar en una montaña rusa lograron superar a la emoción diaria de realizar los desplazamientos cotidianos en un coche deportivo.

“Una montaña rusa puede ofrecerte emociones fuertes de manera fugaz, pero no sirve para llevarte al trabajo todos los días”, ha asegurado el doctor Harry Witchel, líder de Disciplina Fisiológica. “Este estudio muestra cómo ponerse al volante de un modelo performance hace mucho más que llevarte de un lugar hasta otro. Puede ser un componente valioso de tus rutinas diarias de bienestar”.

Drew Gibson

Los participantes del estudio que se pusieron al volante de un Ford Focus RS, un Focus ST o un Mustang experimentaron una media de 2.1 “momentos buzz” de alta intensidad durante un recorrido diario típico, frente a una media de 3 “subidones” cuando se montaron en una montaña rusa, 1.7 yendo de compras, 1.5 viendo un episodio de Juego de Tronos o un partido de fútbol, y ninguno bailando salsa, cenando en un buen restaurante o dándose un beso apasionado.

Se emplearon 1.400 horas de trabajo para hacer realidad el Buzz Car. Cada “momento buzz” experimentado por el conductor –analizado mediante un sistema de “inteligencia artificial emocional” desarrollado por la empresa líder en tecnología empática Sensum– produce una animación luminosa a lo largo de casi 200.000 luces LED integradas en el coche.

El "Buzz Car" de Ford se ilumina cuando el conductor disfruta

Los investigadores del Centro Ford de Investigación e Innovación de Aachen (Alemania) ya están estudiando cómo pueden los vehículos entender y responder mejor a las emociones de los conductores. Como parte del proyecto ADAS&ME financiado por la Unión Europea, los expertos de Ford están investigando cómo los sistemas in-car pueden un día llegar a ser conscientes de nuestras emociones, así como de nuestros niveles de estrés, distracción y fatiga, y ofrecer avisos o, incluso, tomar control del vehículo en situaciones de emergencia.

“Creemos que conducir debería ser una experiencia disfrutable y emocional”, asegura el doctor Marcel Mathissen, investigador de Ford Europa. “El estudio sobre el estado del conductor que están realizando Ford y sus partners nos ayuda a hace posibles carreteras más seguras y una conducción más saludable”.