Coches

- Javier Arenas

Entramos por la puerta de atrás en el MINI

Por primera vez MINI añade dos puertas traseras a su modelo más emblemático. Ahora, además, con más espacio para los pasajeros de las plazas traseras y mayor capacidad de carga en el maletero.

Suena raro, aunque no debería porque ya hemos interiorizado más que de sobra versiones como el Countryman, que van más allá de su concepto clásico. Pero MINI es siempre MINI aunque pueda parecer que se desvía de sus propósitos. Al menos, esa es la idea que se quiere transmitir con la nueva versión de 5 puertas, pionera en su segunda generación desde que pertenece al Grupo BMW. Respecto al hatchback de 3 puertas se ha incrementado su batalla en 7 cm para mejorar el espacio en las plazas traseras, y 9 cm en el voladizo trasero, gracias a lo que se consiguen casi 70 litros más de capacidad para el maletero.

MINI 5 puertas 2

Su longitud total se queda a las puertas de los 4 metros, por apenas 2 cm. La visión frontal y lateral hasta el pilar A es exactamente igual a la de su hermano “pequeño”. Es en la trasera donde se aprecia el cambio, cuyo objetivo claramente es el de aumentar la utilidad del coche pero sin perder el feeling típico de Mini –ellos lo llaman Go-Kart feeling–, que sigue manteniendo sobre todo en las versiones más deportivas.

Está disponible con las mismas mecánicas que el 3 puertas (One, Cooper y Cooper S de 102, 136 y 192 CV, y One D, Cooper D y Cooper SD, de 95, 116 y 170 CV). Ya se admiten pedidos y su precio arranca en 19.350 euros, lo que supone un sobrecoste de 900 euros por el incremento de espacio.