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- Raymond Blancafort / JAS Info Service

El coche más caro de la historia: 60 millones por un Ferrari 250 GTO

Esta unidad compitió en nuestro país y fue pilotado por Paco Torredemer, Paco Josa o José María Palomo.  

Cuando me encuentro con Geni Baturone comentamos el precio de los Ferrari 250 GTO. Este popular piloto de los 60 y 70 fue propietario de uno de ellos. Lo vendió, dicen, por 300.000 pesetas en 1969, una cifra que era un pastón, para adquirir un nuevo coche. Por entonces no sospechaba que este vehículo se iba a convertir en un oscuro deseo de coleccionistas millonarios… e incluso en valor refugio porque su precio no cesa de crecer.

Aquel Ferrari, que también pilotaron el malogrado Paco Torredemer y José María Palomo, traído a España con matricula italiana por Gérard Delgado (Gerald), francés afincado en Barcelona en 1966, que hacía ‘correr’ rápido al coche hacia Francia cuando había una inspección de matrículas en las carreras, tenía el número de chasis 4153 GT.

Este coche se convirtió hace un par de semanas en ¡el coche más caro del mundo! David McNail, CEO de Weather Tech, se ha permitido pagar casi 70 millones de dólares, es decir ¡60 millones de euros!, por el Ferrari GTO de la foto… Lo que equivaldría a ¡11.500 millones de las antiguas pesetas! Claro que las 300.000 pesetas de entonces serían posiblemente un millón de euros.

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La mareante cifra doblará la mayor conocida hasta ahora: los 38,1 millones de dólares que otro coleccionista pagó en agosto de 2014 en una subasta de Bohmans en la famosa semana de Monterey (California), donde habitualmente los grandes clásicos alcanzan los precios más elevados. En 1962, por ejemplo, el coche que fuera de Stirling Moss, verde casi pistacho muy claro, fue vendido por casi 35 millones de dólares. Y se rumorea que en alguna transacción privada se han podido pagar entre 40 y 45 millones de dólares, incluso se habló el pasado año de uno vendido por 52 millones de dólares.

Puede parecer una locura, pero algunos grandes clásicos son casi un ‘valor refugio’ porque su valor siempre crece. El historiador de Ferrari Marcel Massini estima que en cuatro o cinco años, el precio de un buen GTO puede alcanzar los 100 millones de dólares.

Puede que tenga razón. Este Ferrari fue comprado en el 2000 por el alemán Herr Grohe por 6,5 millones de dólares y tres años después lo vendió a Christian Glaesek, que es quien ahora lo ha vendido.

El coche fue completamente restaurado, devuelto a sus colores originales gris con una franja amarilla (por eso se le llamaba Holy Grey) por DK Engineering en los 90 y tiene el certificado de Ferrari Classiche. Y es tan famoso que incluso tiene libro biografico propio.

El Ferrari 250 GTO (por GT Omologato, es decir matriculable) era un coche de competición con el que Ferrari quería dominar las carreras de GT. Tenía motor delantero V12 de 3 litros y 280 CV, alimentado por seis carburadores dobles.

Entre los coleccionistas que poseen un GTO está Nick Mason –el que fuera batería de los Pink Floyd–, Lance Stroll, Ralph Lauren, etc. Cuando me encuentro con ‘Geni’ recordamos todo ello y él siempre dice que le dan ganas de tirarse de los pelos. Y mucho más lo haría en este caso.

El coche –uno de los 33 de la serie I–, fue construido en junio del 63. Fue el famoso ‘Holy Grey’ por los colores que exigió su comprador original, el belga Pierre Dumay: gris plata con una franja transversal amarilla. Dumay lo hizo correr para la Ecurie Francorchamps y para el Equipe National Belge, incluidas las 24 Horas de Le Mans, donde acabó 4º en la edición de 1963.

En el palmarés de esta magnífica unidad figura el Tour Auto de 1964 con Lucien Bianchi-Georger Berger. El coche fue comprado después al suizo Pierre de Siebenthal, que venía a correr a Montjuic los Trofeos Juan Jover y Joan Piñol, por Gérard Delgado, un francés residente en Barcelona. Éste corrió con él en algunas carreras en montaña antes de venderlo a Baturone en 1967, al que hizo de copiloto en algún rally. Entre 1966 y 1969 el coche fue habitual en las carreras en cuesta catalanas, también en algunos rallies y circuitos urbanos, siendo asimismo empleado por Paco Torredemer, gran amigo y socio de ‘Geni’ en Talleres Scratch, y Paco Josa e incluso José María Palomo.

Bueno, ha habido al parecer un segundo Ferrari 250 GTO en España y en fecha mucho más reciente. Habría sido adquirido privadamente al parecer por un coleccionista español en transacción privada dicen que por unos 50 millones de dólares, pero pudo haberlo vendido para adquirir uno de los Mercedes F1 con los que corrió Fangio. Pero todo ello es un misterio.