Coches

- Rafael J. Cid

Citroën C4 Cactus, en la senda del 2 Caballos

El nuevo modelo recupera la originalidad –no la estética– del mítico 2CV, pero adaptándose a los nuevos tiempos.

Bajo precio de compra y de uso, ligereza, simplicidad, diseño vanguardista y conectividad son las obsesiones del C4 Cactus. Nuevas prioridares frente a la competencia, como también lo fueron en su día las que poseía el Citoën 2 CV, aunque en lo estético en nada se le parezca. Acaba de ser presentado en París, se fabricará en Madrid y saldrá a la venta en abril.

El nuevo modelo, de 4,1 metros, pesa menos de 1.000 kilos, y por eso con motores poco potentes –dos gasolina de 82 y 110 CV y dos diésel con 92 ó 100 CV– tendrá una respuesta suficiente. Esto le permitirá posicionarse en precio entre los C3 y C4, y sus consumos, que parten de los 3,1 litros a los cien, le harán muy barato de utilizar.

Tanto quiere Citroën rebajar el coste de este apartado (hasta un 20% frente a la competencia) que está ultimando un sistema que permitirá al cliente pagar únicamente por los kilómetros que utilice el coche, además de fomentar otros usos como el coche compartido.

Pero no solo de pan vive el hombre, y la ligereza y el precio contenido de compra y uso no son suficientes. Por eso el Cactus apuesta por un diseño vanguardista, diferente, que se basa en la simplicidad. Es diferente a casi todo, estrena protecciones laterales con aire en el interior para evitar arañazos (Airbumps de poliuretano), o airbags en el techo para simplificar el salpicadero.

Diseño y conectividad, que están de moda: se eliminan botones y todo se controla desde la pantalla central de 7 pulgadas. El Citroën Multicity Connect ofrece, además de multitud de conexiones, Internet incluido, aplicaciones de ayuda que informan del estado de la circulación (Michelin Traffic), de radares y riesgos (Coyote) o de Hoteles (Tripadvisor) y estaciones de servicio (Carburante). En definitiva, el Cactus es un paso hacia el coche del futuro.