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- Juan Manuel García Rubio

Bentley Flying Spur W12 S, ¡un pepinaco de 635 caballos!

Cuando piensas en 635 caballos es difícil que lo hagas en un coche de cuatro puertas, aunque hay berlinas muy potentes. Tal es el caso ahora del Bentley Flying Spur W12 S. Largo nombre y apellidos para una berlina mastodóntica en todos los sentidos.

Cuando piensas en 635 caballos es difícil que lo hagas en un coche de cuatro puertas, aunque hay berlinas muy potentes. Tal es el caso ahora del Bentley Flying Spur W12 S. Largo nombre y apellidos para una berlina mastodóntica en todos los sentidos.

Bentley ha puesto en este coche el propulsor de 12 cilindros en W del GT Speed, o lo que es lo mismo, se ha superado así mismo en este modelo pasando de los 625 caballos del Flying Spur W12 “ a secas” a 10 más. El uso de motores W es algo usual para la marca en gran parte de su gama. Audi también en el A8 L un W12 de 500 caballos, primo hermano de estos.

El Flying Spur es el Bentley de cuatro puertas más rápido nunca fabricado. Se sitúa, por tanto, por delante del Bentayga y del Bentley Mulsanne Speed porque oficialmente acelera de 0 a 100 km/h. en solo 4,5” y alardea de llegar a los 325 km/h. de velocidad máxima, que no es poco precisamente teniendo en cuenta que un Flying Spur mide 5,295 metros de longitud y pesa 2.500 kilos. No me imagino lo que será ir en este coche a esas velocidades y sentir esas aceleraciones, por no decir que habría que encontrar un sitio idóneo para experimentarlas.

Por poner solo unos ejemplos, un Porsche Carrera Coupé, de 370 caballos de potencia, hace eso mismo en 4,6” y 295 km/h.; la versión Turbo de 560 caballos de este hace lo propio en 3,0” y 320 km/h. Un Audi R8 Coupé V10 con 540 caballos acelera de 0 a 100 km/h. en 3,5” y llega a los 320 km/h. Y así podríamos estar un buen rato comparando.

Para hacer semejantes proezas en prestaciones, el W12 S tiene 6 litros de cilindrada y emplea dos turbocompresores para la sobrealimentación. Y si los 635 caballos te parecen, nos parecen, impresionantes, no lo es menos que la cifra de par máximo es de 820 Nm. desde tan solo 2.000 revoluciones. El cambio, como no podía ser de otra manera, es automático de 8 relaciones y por convertidor de par. La tracción es las cuatro ruedas, con un reparto del 40:60 delante/detrás.

Lógicamente, además de una imagen más deportiva y llamativa, el chasis se acompaña de suspensiones endurecidas, frenos carbocerámicos de generoso diámetro y ruedas y llantas de 21 pulgadas.

De momento no se han comunicado el precio, pero si el Flying Spur más “barato” está ahora en 223.508 euros y es un V8, y el Flying Spur W12 “a secas” cuesta 247.480 euros, toda especulación es válida.