Al volante

- Rafael J. Cid

Cómo el autoblocante hace que el Golf GTI se transforme en Performance

Conducimos la última versión del compacto deportivo de Volkswagen que eroga 245 caballos de potencia.

Hemos tenido ocasión de sentarnos a los mandos del Golf GTI Performance, que añade dos interesantes características a las ya conocidas del GTI a secas: 15 CV más para alcanzar los 245 y un autoblocante mecánico.

Como todo el resto de sus hermanos de gama más mundanos, el GTI Performance 2017 ha adoptado los cambios estéticos que ha acarreado en último restyling, y mantiene signos identificativos propios como parrilla, defensas o llantas, aunque quizá uno de los más suyos es la línea roja horizontal de su frontal, que penetra en los faros, y que se inspira en la que ya incluía, bordeando su morro, el Golf GTI I.

Esa línea roja muta en costuras cuando entramos en su cabina, bordeando asientos deportivos o volante, y a los poseedores de los anteriores Golf este les parecerá otro muy diferente al comprobar que los relojes analógicos se han convertido en digitales y que la pantalla central ha crecido y obedece gestos de tu mano. En general, el atrevimiento estético es moderado, llamativo sin perder la elegancia.

La versión actual es una actualización de la de 2014.

El motor 2.0 TSI turbo alcanza en el GTI Performance los citados 245 CV, que son entregados a las ruedas delanteras mediante cajas de cambios DSG de doble embrague y 7 marchas o manuales de 6, con una característica que marca la personalidad del coche: el autoblocante delantero mecánico con control electrónico, superior en sensaciones y eficacia a los XDS+ electrónicos del resto de versiones.

Con un ajuste del chasis bastante agresivo, sin llegar a ser radical, el Golf GTI Performance enamora en los giros por su agilidad y precisión, espectaculares, y que tienen la guinda en la acción del autoblocante, que mejora la aceleración en la salida de las curvas. En ese momento notas su acción y te sabes alcanzando los límites de la física; pero este no llega a “girar el volante por ti”, como sí hacían los autoblocantes clásicos, algo que les hacía peligrosos. Lo que hace es enviar la fuerza a la rueda mejor preparada para entregarla al asfalto, evitando que se pierda si una de ellas patina.

Hemos tomado contacto con el Performance, brevemente, en las carreteras de Mallorca.

Desafortunadamente, el GTI Performance está castigado: no se le permite desconectar del todo el ESP –aunque puede dejarlo en modo Sport, que permite cierto deslizamiento–, de forma que el conductor solo puede jugar con el coche hasta ciertos límites, a lo que no ayuda la ausencia de palanca del freno de mano, ahora electrónico. Además, la trasera no va nada suelta, algo que fomenta una seguridad total en curvas rápidas de autopista pero que mengua la diversión e incluso la agilidad en los más revirados tramos de montaña. Esto último Volkswagen lo reserva para los Golf GTI Clubsport, que eciben ajustes aun más de carreras y su trasera va bastante suelta.

Las siglas GTI se cuentan entre las más conocidas del mundo, al nivel de Coca-Cola.

En definitiva, si podemos considerar al Golf GTI el primer compacto deportivo, hoy son docenas los que pelean en la misma guerra, y Volkswagen ha decidido convertirlo en muchos: Desde el GTI a secas de 230 CV, pasando por los Performance (245 CV), el Golf R (310 CV), el Golf GTI Clubsport (265 CV) y Clubsport S (310 CV), el cliente dispone de tacto deportivo desde el primero que va mutando hacia la casi radicalidad según se incrementa el nivel de potencia.

El GTI Performance sigue siendo un modelo con un confort suficiente para ser utilziado a diario –más aun con la amortiguación de dureza variable-, su chasis es realmente eficaz, y el autoblocante pone la guinda sin poner en aprietos al conductor.

El motor 2.0 TSI Turbo crece en la versión Performance de los 230 CV del GTI a secas hasta los 245 CV.

FICHA TÉCNICA

Volkswagen Golf GTI Performance

Desde 36.340 euros

MOTOR

Emplazamiento: delantero transversal

Combustible: gasolina

Nº de cilindros: 4 en línea

Cilindrada (cc): 1.984

Potencia máxima (CV): 245/4.700-6.200

Par máximo (Nm): 360/1.600-4.300

Alimentación: inyección mixta directa indirecta, turbo

Válvulas por cilindro: 4

TRANSMISIÓN

Embrague: monodisco en seco

Caja de cambios:  manual, 7 velocidades (DSG en opción)

Tracción: delantera

SUSPENSIÓN

Delantera: independiente,McPherson

Trasera: independiente, multibrazo

PRESTACIONES

Velocidad máxima (km/h): 250

Acel. de 0 a 100 km/h (seg.): 6,2