Comparativas

- Juan Manuel GARCÍA RUBIO. Fotografía: Jorge BRICHETTE

Audi RS 3 Sportback 2.5 TFSI quattro S tronic - Ford Focus RS Option Pack ReSabidos

El Audi RS 3 Sportback pertenece al segmento Premium y a la “zona deportiva” de la marca con esos 400 caballos, tracción total, cambio de doble embrague y suspensiones y chasis adaptados. El Focus RS Option Pack se queda en ”solo” 350 CV y le anda muy a la zaga al de los aros en cuanto a prestaciones. Cercanos, pero distantes, el primero rebosa calidad, y el segundo, deportividad.

Hace muy poco probamos el Focus RS en su versión Option Pack, que entre muchas cosas destacables incorpora el diferencial delantero Quaife, y con él en nuestras manos aprovechamos la ocasión para enfrentarlo al poderoso Audi RS 3 Sportback, que comparte con el del óvalo una carrocería similar en tamaño, forma y número de puertas, así como la tracción a las cuatro ruedas.

Si bien hay una diferencia de caballos importante, el Audi llega a los 400 y el Ford se queda en 350, en lo esencial, lo que es el conjunto de motor y transmisión, este Audi y este Ford están cerca. Y además los dos son versiones RS… Luego, ya sabes, uno es del segmento Premium, el de los aros, y el Ford tiene una calidad de fabricación muy buena, pero no como la del Audi.

Espectacular el comportamiento del RS 3. Va como por raíles. | Jorge Brichette

A favor del RS 3 hay muchas cosas, sobre todo su facilidad de conducción en todo momento, ya sea lenta, rápida o rapidísima, además de ese medio centenar de caballos. A favor del Ford está el precio, más barato con gran diferencia, y sobre todo que es un coche más deportivo por radicalidad si queremos expresarnos en términos más absolutos. Tan cerca y tan lejos, por tanto, uno de otro. Tan semejantes y tan diferentes. 

El buen hacer del Focus tiene un nuevo aliado en el diferencial delantero Quaife. | Jorge Brichette

“Alta y media alcurnia”

Así me los definía un amigo al que se los enseñé. Al Audi, por aquello de ser un Premium, lo calificó de “alta alcurnia”. Al otro, claro, de “media”. Quizá sea sintetizar demasiado, y tampoco sé si es así exactamente. Pero para algunos puede valer.

Cara a cara dos auténticos deportivos en formato compacto. | Jorge Brichette

Es verdad que la calidad del Ford en cuanto a materiales en el interior, equipamiento, diseño y fabricación es muy buena, pero la del Audi está un par de peldaños por arriba. Tampoco descubro nada nuevo. Y tanto es así que en el RS 3 Sportback no solo se pagan esos 50 caballos de supremacía y toda la ingeniería alemana a la que estamos acostumbrados, también una calidad superior que se ve, se toca y yo diría que hasta se huele. Pero la verdad es que el tema que nos ocupa no es ese, aunque sea importante y también se vea reflejado en el precio de uno y otro. Más de 17.000 “pavos” a favor del Focus juegan en este sentido.

No es menos cierto que en esa diferencia de precio también hay una cantidad de equipamiento mayor en el Audi, que no solo cuenta con cantidad de elementos de todo tipo para la conducción, el ocio, la seguridad, etc., sino con todo lo que puedas imaginar, y que además deja en opción otra serie de cosas para mejorar el comportamiento, como ruedas más grandes, frenos carbocerámicos, suspensión electrónica de dureza variable y hasta la posibilidad de elevar la velocidad máxima de 250 a 280 km/h, aunque salga por un pico.

No es que el Ford vaya mal servido en equipamiento, es sencillamente que el RS 3 Sportback aporta más. Hay que recordar que la versión Option Pack del Focus incorpora asientos Recaro, elementos en negro, llantas específicas y, lo mejor, el diferencial delantero Quaife, que es más efectivo y que permite “driftear” con más facilidad todavía. Pocos saben que el RS 3 tiene una función en el ESP que permite un mayor deslizamiento de las ruedas traseras con el fin de que estas derrapen, lo que le acerca a las funciones del Focus RS en este particular.

Motor en marcha

Ya sean los 350 CV del Ford o los 400 del Audi, estos coches corren mucho. Basta acelerarlos levemente para sentir mucho empuje. El RS 3 no solo se vale de más potencia, también la entrega antes en el cuentavueltas y además tiene más par… El 2,5 litros del alemán aporta también inyección mixta (directa e indirecta) y distribución variable. Luego, por peso también, sale mejor parado en dos aspectos clave: relación peso/potencia y caballos/litro. Si ya son buenas estas dos cosas en el Focus, mejorarlas es de nota. Y el RS 3 lo hace. De tal forma que el de los aros acelera más rápido y con más fuerza. También hay una diferencia clara entre estos dos coches: el tipo de cambio. El del Audi es de doble embrague, con levas en el volante y una relación más, hasta 7. Es la única opción. El Focus RS tiene un manual de 6 velocidades, y le pasa lo mismo, solo se vende con este tipo de cambio.

Es el rey. Este 5 cilindros de 2,5 litros e inyección mixta ofrece 400 excelentes caballos. | Jorge Brichette

Claro, que las sensaciones en uno y otro son distintas cuando los arrancas y los conduces. Que te quedes pegado al asiento vale, pero que lo hagas sintiendo más cosas ya les diferencia. El Audi parece casi una alfombra. Es verdad que es más bajo que el resto de la gama A3 y que tiene una suspensión más dura y vías mayores. Pero filtra mucho y, como acelera recto, por más que hundas el pie derecho a saco, su aceleración es casi perfecta y todo pasa como tiene que pasar. Todo es fácil.

Ford Performance se encarga de este coche y motor de 350 CV.  | Jorge Brichette

En el Focus es otra cosa. Es más duro y el sonido de su motor está más conseguido, y no es que el del Audi no sea atractivo. El Focus es un coche más radical de planteamiento, con una dirección más rápida, unos frenos más incisivos –que no mejores– y menos filtros en la carrocería para dejarte sentir cómo lee la carretera bajo las ruedas, también de 19 pulgadas. Hay que meter marchas para seguir adelante, y quizá el manejo del cambio es lo menos bueno del coche, porque los recorridos son largos, y esto no se espera de un coche así. Aunque tampoco es una circunstancia para no desear férreamente este coche por lo que es.

Distintas sensaciones

En carretera, el RS 3 hace que todo sea sencillo. Acelera más que el Ford, en menos tiempo y con “todo más recto”, y no es que el Focus haga trabajar demasiado en mantener el volante recto y toda la atención en el frente según avanzas rápidamente. La dirección del Audi es suave y precisa, casi como la de cualquier A3, aunque no tanto. No llega a esa sensación de saber cuántas chinas estás pisando con las ruedas ni a las escasas dos vueltas de tope a tope del Focus RS, aunque cerca le anda. El Focus es, si cabe, más rápido de respuesta en el cambio de carril o en el cambio de trayectoria en una curva entrelazada, y mira que el Audi es bueno en no balancear e ir donde apuntas con firmeza y rapidez.

Jorge Brichette

La suspensión del Ford es también más dura y transmite mucho más. Es un conjunto de cosas que te hacen sentir un coche más deportivo frente a otro. Los RS de Audi son un cañón y van perfectos, pero están orientados también a proporcionar confort. En este caso, hay diferencias grandes entre lo que transmiten el Ford y el Audi en las mismas circunstancias. La verdad es que el Focus RS Option Pack y el nuevo diferencial delantero Quaife mejoran notablemente la capacidad de frenada y, sobre todo, de tracción al acelerar. Especialmente se nota en curva, donde ya no hay que pelearse con el volante porque al acelerar el coche tienda a abrir la trayectoria. Eso en el Audi no pasa, ni pasaba (que recuerde) en los anteriores RS 3. Aun así, acelerar, girar y transmitir ese potencial al suelo se palpa más en el Ford. Hasta el sonido que acompaña a todo eso.

Si bien hay una diferencia de caballos importante, el Audi llega a los 400 y el Ford se queda en 350, en lo esencial, lo que es el conjunto de motor y transmisión, este Audi y este Ford están cerca

También por eso las curvas parecen distintas en ambos coches. Con los dos las pasas muy rápido, eso sí. En el Audi es raro que descoloques la trasera, o que incluso el tren anterior te haga un feo cuando, en plena curva y apoyo fuerte, dejes de acelerar. Aquello parece que no se descompone nunca y el coche permanece muy fiel a redondear el viraje. Lo de que parece ir sobre raíles le viene como anillo al dedo. Y es verdad que hay diferencia entre llevar la suspensión en modo confortable o la RS Sport, porque esta última es más dura, pero es que el chasis, las ruedas y las suspensiones del Sportback sencillamente son la caña.

En la misma situación, el Ford parece hincarse más, ponerle más ímpetu. Lo sientes. Y es más propenso a reaccionar si dejas de acelerar en plena faena, tal y como lo haría un buen coche de carreras para facilitarte la curva. Siempre dentro de un límite, porque aquí también nos encontramos con un magnífico trabajo de la tracción total y, como comentábamos, del diferencial delantero de nuevo cuño, que permite no solo frenadas más estables por fuertes que estas sean, sino también mejores dotes de acelerador para que el coche no abra la trayectoria. Pero es todo mucho más racing y el coche permite sentir mucho más lo que va a hacer. Deja que adviertas el tren delantero casi como un libro abierto, pero también la zaga. Y hay que tener en cuenta que el sistema de tracción total del Focus consta de un diferencial trasero activo, o lo que es lo mismo, que distribuye el par en función del mejor agarre de cada rueda. O sea, que no solo Audi es un maestro, que lo es, en esto. Otros también se están especializando mucho y se le acercan.

Por tanto, la conclusión es que, por mucho más dinero, compramos más potencia en el Audi, 400 caballos frente a 350, pero también más lujo y una conducción absolutamente confortable vayas al ritmo que vayas con este coche, que es un tiro. El Ford, como suele decirse, transmite más, hace más ruido, es más duro, corre mucho… y es mucho más racing por bastante menos dinero. 

Fichas comparativas entre: Audi A3 2.5 TFSI 400CV S-Tronic Quattro - Ford Focus Ford Focus RS Option Pack 350CV