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- Javier Arenas

Análisis: Peugeot regresa a la carrera

Peugeot pone sobre la mesa unas cartas que hablan de un futuro próximo como mínimo ilusionante, tanto en la parte de producto como en la de deporte, que comienza con el regreso al Dakar después de más de dos décadas, con el tridente Sainz-Peterhanel-Despres, y con el anuncio del lanzamiento de 13 nuevos modelos en un futuro inmediato.

La presentación estática en Londres de la remodelación del 508, que llegará en septiembre, se acabó convirtiendo en la revelación de una declaración de intenciones por parte de Peugeot a corto plazo. “Back in the race” es la estrategia con la que Maxime Picat (CEO de Peugeot) abrió un discurso con el que quiso dejar clara una línea de actuación que ya es patente en los últimos resultados económicos, positivos, en la incorporación –a corto y medio plazo– de nuevos modelos a la gama de producto y también es responsable de la creación de la división Motor Sport, de la que ha nacido un modelo como el RCZ R. Y los que están por llegar. En este sentido, enlaza también con el regreso, tras 25 años de ausencia, al Dakar. Un proyecto apoyado en el tridente Sainz-Peterhansel-Despres y en el imponente 2008 DKR para cumplir un único objetivo: ganar.

La nueva gama de modelos de Peugeot tendrá un componente común heredado del concept Exalt (se presentó en el último Salón de Pekín), que también estuvo presente en el evento, con un corte más dinámico y agresivo, que rompe con todo lo anterior. Mientras Gilles Vidal –jefe de Diseño de Peugeot– insistía en la combinación de materiales más ligeros, otros veíamos una proporción de líneas más clásica y atractiva, que se olvida de la estética monovolumen y su supuesta funcionalidad. El prototipo Exalt está llamado a ser la próxima generación del Peugeot 508 (aún le queda la mitad de su vida comercial a la actual) y el espejo en el que se mire el resto, pero no sólo desde un punto de vista estético, sino de construcción y de mecánicas. En este caso, el Exalt se mueve gracias a la tecnología Plug-In HYbrid4, con un motor de gasolina de cuatro cilindros THP de 270 CV y uno eléctrico que, en conjunto, desarrollan 300 CV. ¿Por qué no un futuro 508 R, por ejemplo, que compita contra las berlinas deportivas alemanas?

De esta visión de cambio, que realmente ya ha comenzado con la nueva generación del 308 y con el rediseño de modelos como el RCZ y ahora el 508, subyacen dos aspectos: por un lado, la consolidación de una estrategia diferenciadora dentro del Grupo PSA entre Peugeot y Citroën, y la vuelta a una senda que terminó diluyéndose con el 205. Peugeot ha entendido que la carrera por la eficiencia no está reñida con el nivel prestacional. Lo vemos en las nuevas tecnologías PureTech y BlueHDI y en los ensayos sobre mecánicas híbridas con cifras de potencia cada vez más altas. Pero donde se aprecia el cambio desde el principio es en la dinámica. No es necesario que nos pongamos al volante de un 208 GTI o un RCZ R para que nos demos cuenta de que ya hay un trabajo importante sobre la dirección, las suspensiones e, incluso, sobre las cajas de cambio, con un tacto más preciso y agradable, y con un incremento en el placer de conducción en general.

De momento, Picat ha anunciado ni más ni menos que una reestructuración de la gama con 13 nuevos modelos en un futuro próximo: 4 para los segmentos A/B, 5 para el C y 4 en C SUV y D. Unos planes ambiciosos, si duda, con los que Peugeot parece que quiere retomar el “Contigo al fin del mundo” para colocarse en una posición de privilegio en un mercado con una demanda cada vez más exigente.