Coches

- Rafa J. Cid

Los 10 coches que queremos que vuelvan

Os traemos la lista de los coches de calle que los aficionados al automovilismo, y sobre todo a los rallyes, queremos ver de nuevo en las carreteras.

10. MAZDA 323

El Mazda 323, en especial la versión GT-R, fue un coche poco conocido por el gran público y que en cambio sedujo a un sinfín de aficionados a los deportivos gracias a su motor 1.8 turbo de 190 CV y tracción total, algo muy escaso allá por 1992. Además, compitió en el Mundial y llegó a anotarse dos rallyes de Suecia de la mano de Timo Salonen (1987) e Ingvar Carlsson (1989), en ambos casos con la versión 323 4WD. Actualmente, suspiramos por una versión como el todavía reciente, aunque también ya extinto, Mazda3 MPS de 260 CV y autoblocante delantero.

9. TOYOTA CELICA 4WD

Con cuatro títulos del Mundial en su haber –dos de ellos de la mano de Carlos Sainz–, y otros dos de marcas, el Celica fue el campeón de Toyota. Su presencia en las calles no fue amplia, pero la edición Celica 4WD Carlos Sainz fue inolvidable: 208 CV generados por su motor 2.0 turbo, con tracción total. Y no solo echamos de menos los Celica, también los Supra… por el momento, solo el GT86 mantiene viva la llama de la pasión en Toyota.

8. MERCEDES ALAS DE GAVIOTA

Fue el importador americano de Mercedes el que convenció a la firma que debía lanzar un modelo de competición basado en su exitoso W194 300 SL de competición, el coche que en 1952 supuso el retorno de la firma de la estrella a la competición tras la II Guerra Mundial. Su motor V6 fue el primero de inyección directa, y superaba los 200 CV. En 2010 Mercedes recuperó el Alas de Gaviota con el nombre de SLS, armado con motor V8 de 571 CV, pero su sustituto, el GT, ha perdido las famosas puertas que se abren hacia el cielo.

7. Los Ford de tracción trasera: ESCORT Mk II y SIERRA RS COSWORTH

Con los Escort Mk II se anotó Ford el Mundial de Marcas en 1979, y Ari Vatanen el de pilotos de 1981. Entre 1975 y 1979, ganó todos los Rallye RAC. Pero, además, este ha sido uno de los pocos coches que, además de ganar a lo grande, ha sido tremendamente popular como entre pilotos privados en infinidad de campeonatos, además de ser abundante en las calles. Contó con una amplia variedad de motores, y para competición los más utilizados fueron los 1.6, 1.8 y 2.0. Hoy día su continuador es el Ford Focus, pero su tracción delantera (o total en el RS) le hace un coche muy diferente a su "bisabuelo". Por eso incluimos también en la lista al Ford Sierra Cosworth, el gran enemigo del Lancia Delta Integrale, que si bien no logró los éxitos en competición de los Escort, brilló en manos de muchos pilotos y apasionó en las calles en 1986 con su versión 2.0 de 204 CV y tracción trasera.

6. RENAULT 5 TURBO

Posteriormente Grupo B, el Renault 5 Turbo nació como Grupo 4 y nada tenía que ver con el popular Renault 5: contaba con motor central, tracción trasera y unas cachas anchas que han marcado una época. Su motor 1.4 entregaba 160 CV, y fue un especialista en rallyes de asfalto. Jean Ragnotti fue su mejor piloto, y con él se anotó tres rallyes del mundial. Una vez más, muchos le recuerdan con Carlos Sainz al volante, o con Genito Ortiz, que en 1983 se anotó con uno de ellos el Campeonato de España de rallyes.

5. RENAULT ALPINE

El Renault Alpine fue otro de esos coches de serie que triunfan en competición, el primero que ganó el Campeonato del Mundo cuando se fundó en 1973, así como tres campeonatos de España de rallyes. Y en las calles, de aquella vacías de deportivos, era una verdadera fiera con potencias entre 95 y 125 CV. Afortunadamente, Renault ha anunciado su regreso, que se ha retrasado tras la ruptura de su acuerdo con Caterham.

4. MITSUBISHI LANCER EVOLUTION

Se llevó 4 títulos Mundiales de pilotos gracias a Tommi Makinen, y uno de marcas, pero además fue el gran dominador del grupo N, y de un sinfín de rallyes, con lo que se hizo tremendamente popular entre pilotos privados, que aun hoy lo utilizan. Mientras se vendieron sus diez generaciones a partir de 1993, fue el coche de calle más parecido a los que compiten. Su mecánica tradicional incluía motor turbo 2.0 de 300 CV, y tracción total.

3. LANCIA DELTA INTEGRALE

Cuando los Gr. B murieron, el Lancia Delta Integrale tomó el relevo y dominó el Mundial de Rallyes de 1987 a 1992: solo Carlos Sainz con su Celica logró arrebatarle dos títulos de pilotos en esa época, el resto, de pilotos y marcas, fueron para Lancia y su Integrale. Y su versión de calle era espectacular: cachas anchas, motor turbo de 190 CV, tracción total y unos diferenciales que todavía cuesta ver en coches de asfalto. El Mitsubishi Lancer Evo y el Subaru Impreza son secuelas de esta fiera italiana que en los años 90 y 92 triunfó en el Cto. de España de la mano de Jesús Puras.

2. ¡TODOS LOS GRUPO B!

Somos muchos los aficionados al automovilismo, y en concreto a los rallyes, que añoramos la época dorada de los mismos, aquellos años entre 1982 y 1986 en que los modelos que competían estaban específicamente construidos para los tramos, no eran secuelas de modelos de serie. Muy al contrario, y esta es otra de las circunstancias que rodean el mito de aquellos años, es que para ser homologados, esos bólidos de chasis tubulares, motores centrales, tracción total y potencias que superaron los 500 CV tenían que contar con versiones de calle prácticamente iguales.

No todos tuvieron todas las características citadas –en particular los primeros–, por eso fueron tan diferentes entre ellos. El Renault 5 Turbo contaba con motor central y 160 CV, el Opel Ascona 400 disponía de 275 CV, pero pronto fue barrido por el Audi Quattro, de más de 300, el que reinventó la tracción total marcando un hito en la historia del Mundial. Les siguieron los que se crearon aprovechando todas las ventajas del reglamento, como el Lancia 037, el Lancia Delta S4, el exitoso Peugeot 205 T16 o el Ford RS200, al que no le dio tiempo a triunfar cuando llegó la prohibición de los Gr. B tras el accidente de Toivonen en el Rallye de Córcega de 1986, donde él y su copiloto fallecieron. ¡Qué vuelvan todos!

1. LANCIA STRATOS

El Lancia Stratos es el cúlmen de los coches que vivieron momentos de gloria, pero que desafortunadamente ya no tienen continuadores semejantes en los concesionarios. Los recordamos con nostalgia, y afortunadamente muchos de ellos siguen en perfecto estado de conservación. ¡Y queremos que vuelvan!

El Stratos es EL coche. Fue prácticamente el primero de serie diseñado para ganar el Mundial de Rallyes, con batalla corta y motor trasero, plantando la semilla de lo que posteriormente serían los Gr. B. Pero, además, su diseño futurista asombró en la época: “ver a los Stratos en los parques cerrados de los rallyes junto a nuestros 124 era como de otra galaxia”, decía Antonio Zanini. Dominó el campeonato del Mundo de 1974 a 1977 armado con el motor 2.4 V6 del Ferrari Dino, con 190 CV, que alcanzaron casi 500 CV en circuitos gracias a la sobrealimentación. Diseñado por Bertone, de él solo se fabricaron 492 unidades. En 1979 y 1981, se impuso de la mano de Bagration en el Campeonato de España.