Circuitos

- Juan Manuel Fernández Pellón

Oriol Serviá y Fernando Alonso, dos españoles en Indianapolis

El anuncio de la participación de Fernando Alonso en las 500 Millas de Indianapolis nos ha llevado a investigar un poco sobre el esquema de esta peculiar carrera.

El complejo automovilístico en el cual se celebra la prueba fue construido en 1909, y la primera edición de la carrera se celebró en el año 1911. Cada año más de 300.000 personas acuden a las 500 Millas de Indianapolis. La pasada temporada esta prueba vivió su centenario puesto que durante las Guerras Mundiales no se celebró. La prueba norteamericana, faro de la Indycar, posee numerosas peculiaridades que la distinguen de otras carreras.

Las 500 millas se disputan en un circuito oval de 4,023 kilómetros de longitud y los pilotos deben completar 200 vueltas hasta ver la bandera ajedrezada. La clasificación para la carrera se celebra un fin de semana antes de la prueba. La vuelta más rápida en la historia del circuito la hizo el holandés Arie Luyendyk, en 1996, al registrar una velocidad de 237,498 mph (382.216 kilómetros por hora). Con respecto a los monoplazas, en la IndyCar todos comparten chasis, las suspensiones, frenos.... Prácticamente todo menos el kit aerodinámico y el motor, ya que Honda y Chevrolet son los suministradores.

Fernando Alonso se encontrará en Indianapolis con otro piloto español, Oriol Serviá, que lleva 16 años en la máxima categoría de la competición, aunque ahora solo compite en pruebas esporádicas y es toda una institución entre los pilotos. Para esta temporada Oriol Serviá ha firmado un acuerdo con Rahal Letterman Lanigan Racing (RLLR) para disputar la mítica prueba, aunque su objetivo final es hacer la temporada completa de la Indycar. Serviá, el piloto español más laureado en la historia de la Indycar, acabó cuarto en la edición de 2012, su mejor resultado.