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- Kevin Muñoz

Otro niño precoz de padre ilustre: Max Gordon

Tras la explosión de Max Verstappen en la Fórmula 1 y las primeras victorias de Kalle Rovanperä en los rallyes, ahora le toca el turno al off road con la llegada del hijo, de sólo 8 años, de Robby Gordon.

De tal palo tal astilla. No será ni la primera vez ni seguramente la última que presenciemos como el talento para un deporte – en este caso el automovilismo – se transmite de padres a hijos. La historia nos ha brindado numerosos ejemplos, algunos más exitosos que otros, y hoy os traemos uno de estos últimos casos.

Max Gordon tiene solamente ocho años y es hijo de Robby Gordon. El estadounidense, conocido por ser uno de los pilotos más polifacéticos del otro lado del charco, ha inoculado la pasión por la competición a su joven descendiente.

Desde hace unos años, uno de los pilotos más queridos y admirados a la vez que detestados del automovilismo mundial, nos ha ido presentando en forma de video los primeros pasos de su hijo. Con solamente tres añitos, el pequeño Max ya demostraba sus dotes al volante de un mini UTV, a una edad en la que muchos de sus amigos y amigas prefieren jugar con muñecos de superhéroes.

La última experiencia en la que hemos podido observar a este precoz y talentoso piloto es en el vídeo que os mostramos a continuación. En él, Max Gordon prueba un espectacular Super Stadium Trucks, una máquina con 1350 kg de peso y próxima a los 650 cv de potencia, que para nada intimida al niño norteamericano, que una vez deja patente que su vida, sí o sí, estará unida a la velocidad y el motor.