Resistencia

- Kevin Muñoz

La mágica noche de Fernando Alonso en Le Mans

El asturiano realizó un relevo nocturno para el recuerdo, recortándole minuto y medio a sus compañeros de Toyota.

De otro mundo. Así se puede clasificar el segundo stint llevado a cabo por Fernando Alonso en las 24 Horas de Le Mans. El asturiano se subió al Toyota TS050 Hybrid a la 01:30 de la madrugada y con el segundo prototipo de los japoneses ocupando el liderato a más de dos minutos por delante.

A partir de ahí, el frenesí. El bicampeón del mundo de Fórmula 1 empezó a rodar en un ritmo endiablado, imparable, para empezar a recortar la esbelta diferencia de sus compañeros. Tras más de dos horas y media al volante, dejó su puesto a Nakajima con sus rivales a 43 segundos, es decir, le quitó 96 segundos en 43 vueltas, una locura.

El resto de la noche ha servido para que se cambiasen las tornas al frente de la general y el Toyota del asturiano y sus compañeros tomasen la delantera. A falta de 7 horas, lidera con unos 40 segundos de margen sobre el otro coche de la marca nipona.

Queda mucha carrera todavía, los fallos y problemas están siempre a la vuelta de la esquina, pero el equipo de Alonso está luchando y un poco más cerca de alcanzar el triunfo. La cuenta atrás ha comenzado.

En cuanto a Antonio García y Miguel Molina, el de Corvette ha vuelto a dejar patente su clase en una categoría súper competida como es la de GTE-Pro. García y sus compañeros ruedan a las puertas del Top 10 tras sufrir varios problemas, mientras que Molina también está en media tabla con su Ferrari.