¿Cómo funcionan los guantes biométricos de la F1? | SUTTON

Llegan los guantes biométricos a la Fórmula 1

Desde esta misma temporada los pilotos llevarán estos nuevos guantes, que enviarán continuamente sus constantes vitales a los delegados de seguridad, lo que será de gran relevancia en caso de accidente.

A partir de la temporada 2018, que comenzará el 25 de marzo en Australia, todos los pilotos llevarán estos guantes. Son los mismos que llevaban hasta ahora, pero con un sensor que medirá continuamente sus constantes vitales.

La FIA ha presentado esta novedad en lo que a seguridad respecta, pues es uno de los puntos a los que más importancia le han dado este año, al igual que en el reglamento. Según la Federación Internacional del Automóvil: “Formular la respuesta médica ideal en caso de un incidente de carrera depende del acceso a los datos correctos”.

Aunque el término de "guantes biométricos" suena al futuro, nada más lejos de la realidad. Hasta ahora los guantes protegían las manos de los pilotos, tanto del aire y del agua, como del fuego en caso de incendio pero, desde esta temporada, también medirá sus constantes vitales, por lo que podrían salvarles la vida.

Se trata de un diminuto sensor de 3 milímetros y 30 gramos que los pilotos llevarán en la palma de la mano o en el dedo índice y que medirá la oximetría del pulso, o lo que es lo mismo, el nivel de oxígeno en la sangre y la frecuencia cardíaca.

Tras unos test más que satisfactorios, su implantación va a suponer todo un avance en seguridad, pues antes de que los médicos lleguen al lugar del accidente, ya dispondrán de datos relevantes para atender con mayor rapidez al piloto, como por ejemplo si existe alguna lesión que afecte a la respiración.

Según el delegado médico de la FIA, Ian Roberts: “Monitorizar el pulso de las personas es esencial en términos de atención médica”. Estos datos se enviarán mediante un sistema Bluetooth que emitirá información en un radio de hasta 500 metros, con un hardware que es capaz de enviar 20 paquetes de datos por segundo gracias a una pequeña batería.

De esta forma, se avanza de nuevo en mejoras en lo que a seguridad respecta. Además, el proyecto no se ha parado aquí, pues pretenden aumentar el uso de este tipo de sensores, que podrían estar situados en otras partes del cuerpo y que los pilotos probarán en los test que tendrán lugar este año.

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