Karting

Doce jóvenes guerreras en karting

El I Campus de Karting Mujer y Motor finalizó el viernes pasado, tras cinco intensas jornadas de formación y diversión, en las que doce niñas disfrutaron de su gran pasión: el karting.

El Circuito de Castroponce fue escenario de este novedoso programa de promoción, impulsado por la Real Federación Española de Automovilismo, y subvencionado por el Consejo Superior de Deportes. Para su puesta en marcha, se contó con la experiencia de Ariza Racing School, liderada por la piloto Marta Ariza, quien coordinó de principio a fin la ejecución del campus.

Desde el primer día, las participantes, con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años, compartieron cada jornada con grandes profesionales de nuestro deporte. No solo recibieron la visita de pilotos como Cristina Gutiérrez o Balba González-Camino, quienes compartieron su experiencia con las niñas, sino que también tuvieron la oportunidad de acercarse a la figura de María de Villota, a través de su legado, y de la mano de Emilio de Villota y de Alfonso Jiménez, director de la Fundación Deporte Joven. Además de recibir el libro que escribió María, “La vida es un regalo”, escucharon interesantes consejos de su padre, expiloto de Formula 1, que posteriormente pusieron en práctica en el circuito de karting.

En el plano de la preparación física, contaron con la experiencia de Quique Sánchez, especializado en la formación de jóvenes pilotos, mientras que la parte psicológica fue impartida por Eva Molleja, una de las más prestigiosas psicólogas deportivas.

Una vez que las participantes de este I Campus Mujer y Motor vivieron este intenso acercamiento a la competición, en su vertiente teórica, pusieron en marcha los conocimientos adquiridos y los consejos de sus profesores, a través de intensas sesiones prácticas al volante de los karts. Todo ello, complementado con gymkanas y momentos de diversión, en los que se fomentaron valores como el compañerismo, el respeto y el trabajo en equipo.

“Han sido unos días increíbles, en los que las participantes han hecho una piña a través de la convivencia y del karting, que estoy segura que no olvidarán jamás. Cada vez que salían al circuito, no había forma de terminar las sesiones porque conforme iban mejorando su habilidad, querían más tiempo y más vueltas para seguir disfrutando”, comentaba Marta Ariza, directora del campus.