Montaña

El final deportivo de Andrés Vilariño se acerca

Hace apenas unos días el piloto vasco concedía una entrevista en la que reconocía no quedarle demasiado como piloto.

El pasado mes de julio tuvo lugar la Subida a Chantada (que ya os narramos en la revista) donde, el patriarca de los Vilariño hizo lo que mejor sabe hacer, llevar su Norma M20 a lo más alto; y nunca mejor dicho. Se trata de una subida que le encanta y en la que se siente muy cómodo. El vasco, de 65 años, siempre procura acudir a las citas preparado al 100% y este año encontró su gran momento, aunque reconocía que, deportivamente hablando, le quedaba poco tiempo. 

En la actualidad está haciendo un gran trabajo con lo relacionado a la mecánica y la puesta a punto junto a Fast Motorsport y a Javi, su ingeniero. Su participación en la Subida a Chantada con su barqueta Norma M20 fue muy buena, consiguiendo bajar el récord de Cristóbal Serantes en 4,2 segundos.

Norma M20

Su monoplaza tan solo pesa 576kg, con un chasis de fibra de carbono y una caja de cambios Hewland, Vilariño disfruta este año de todo su esplendor. Bien es cierto que en los últimos años, el piloto no ha podido invertir en su barqueta todo lo que le hubiera gustado, tanto en tiempo como en dinero; pero todo se debe a una buena causa, ayudar a sus hijos Ángela y Ander con sus carreras deportivas.

En cuanto a lo que resta de temporada, Vilariño decidió no correr el Campeonato de España porque, según él, quiere correr en los lugares donde aprecian su presencia. De esta forma, la próxima prueba en su calendario será en Cantabria en la Subida a La Bien Aparecida. Su agenda continuará con la Subida a La Cobatilla (en Salamanca), Puig Major (en Mallorca), la Subida a Ibiza, y Cudillero (en Asturias).

Por último, el veterano de los Vilariño recordó que su hija Ángela volverá a la competición en breve.