Fórmula 1

Cuatro años sin María

Hoy se cumple el cuarto aniversario del fallecimiento de María de Villota. Su figura sigue presente entre nosotros, puesto que su legado ha trascendido más allá que el de ser una deportista de alto nivel.

Su trágico desenlace aconteció el 11 de octubre de 2013, precisamente un año después de su reaparición pública tras el grave accidente que sufrió en el aeródromo de Duxford en julio de 2012 probando un Marussia.

La piloto madrileña se había convertido en un icono de superación por la manera en la que había afrontado su recuperación y su nueva etapa vital tras el accidente con el Marussia. Todo ello, relatado en su obra, el libro, “La vida es un regalo”, es algo con lo que nos sigue dando ejemplo de la entereza y fortaleza que tuvo en todo momento.

Para todo el automovilismo nacional el impacto de su fallecimiento fue un mazazo aún más duro dada la cercanía que teníamos con ella, ya que se dio a conocer en este mundo siendo prácticamente una niña y desde el principio nos cautivó por su sonrisa y su determinación por hacerse un hueco en el deporte en el que su padre, Emilio, fue un hito nacional.

 

Una pionera

Antes de llegar a ser piloto probador del equipo Marussia, María de Villota compitió en todo tipo de categorías. Su fuerte fueron las carreras de pista, donde corrió tanto en monoplazas como en turismos, aunque en 2002 también probó fortuna en el mundo de los rallyes, al ser uno de los seleccionados en el Reto Ford SportKa.

Fue la primera mujer en competir en el Mundial de Turismos (WTCC), en la Superleague Fórmula y en conseguir la pole position en la Ferrari Challenge, certamen donde participó en 2006. Además, participó en la Fórmula 3000 Euroseries, en las 24 Horas de Daytona en 2005 y en el Campeonato Alemán de Turismos ADAC Procar, entre otros.

En 2008 realizó un test con el Audi DTM y otro para la Superleague Fórmula, donde participó como piloto oficial hasta 2011. En agosto de 2011 realizó un test en Paul Ricard con el equipo Lotus –entonces Lotus Renault–, donde completó 300 kilómetros al volante del R29. Semanas más tarde, María fue la encargada de la exhibición del R30 en la última ronda de las World Series by Renault. Meses más tarde, en marzo de 2012, fue presentada como piloto de pruebas del equipo Marussia de F1.

María, siempre en el recuerdo.