Pruebas

Volkswagen Arteon 2.0 TSI 4Motion DSG 7 R-Line Arte en deportivo

El Arteon más racing es el R-Line con motor de 2 litros de inyección mixta y nada menos que 280 caballos. Tiene estilo, equipamiento, empuja muy bien y, gracias a otras muchas cosas, un gran toque deportivo. Además es muy cómodo y fácil de conducir.

El Arteon, con acento en la “A” (pero no con tilde), es la berlina más grande que ahora mismo tiene Volkswagen en su gama. Es algo más grande que un Passat, aunque en algunos aspectos no –como en capacidad de maletero y altura libre a la cabeza detrás–, y se parece bastante a aquel.

Pero tiene un estilo propio de carrocería, especialmente en la parte posterior, incluido el techo. Tiene más empaque y es más ancho, dando la sensación de un coche incluso más grande. También puedes buscarle un parecido con algunos Audi.

Bien podría ser un Audi, pero es el Arteon, la berlina más grande de Volkswagen ahora mismo. Resulta atractivo. | Jorge Brichette

Y en el caso que nos ocupa, nos hemos ido al motor y acabado más atómicos. Lo primero corresponde con el 2.0 TSI, que, con turbocompresor, se exprime hasta los 280 caballos; lo segundo, ya lo sabes, con este acabado de Volkswagen. Tiene tracción a las cuatro ruedas y cambio DSG de 7 velocidades. Como es el acabado R-Line, goza de “favores” como ruedas más grandes y detalles de todo tipo que alcanzan un objetivo claro: presentar a esta versión como la más deportiva. Y lo logra.

Un coche conseguido

Desde luego que el Arteon no te deja indiferente. Lo miras, lo miran y te miran. Pero, fuera de eso, llama la atención. Se parece en muchas cosas a un Passat, y hay gente que los confunde. Pasaba con el Phaeton. Pero eso, a priori, ni es bueno ni es malo.

Tiene estilo, de eso no cabe duda, y especialmente por la caída del techo en la parte posterior. Precisamente también por esto el espacio de la cabeza al techo es menor que en un Passat, pero es más bonito. El maletero también pierde capacidad frente a su hermano nombrado, aunque con 563 litros la verdad es que resulta bastante aprovechable para un viaje y cuatro o cinco pasajeros.

No podía esperarse menos. Muy al estilo de la marca alemana, en este caso, además de mucho equipamiento, el puesto es perfecto. | Jorge Brichette

Incluso detrás es un coche cómodo. Delante tiene un puesto de conducción, y de pasajero, muy logrado. La sensación de espacio es grande y la calidad con la que te envuelve, sin ser la de Audi, es elevada y confortable. Frente al volante sencillamente te encuentras a gusto desde el primer momento.

Volante en la posición perfecta y levas del cambio DSG de 7 velocidades detrás dejan un panorama alentador. Muchas veces te olvidas de que en realidad llevas una berlina. Está conseguido en los detalles de este acabado, así como en el motor y demás. Los asientos, que son casi butacas pero con sujeción lateral, y el cuadro digital virtual, que Volkswagen ya está introduciendo hasta en el Polo, configuran un coche muy tecnológico. La pantalla central, de esas que cuando acercas la mano aparecen más botones táctiles y que desaparecen cuando la apartas, junto a los botones de al lado de la palanca de cambios, requieren incluso que les dediques unos minutos previos a la conducción.

Es grande, es representativo y a la vez es ágil. Este Arteon conjuga perfectamente diversos aspectos

El R-Line se despacha con ruedas de 19 pulgadas, pero puede tener en opción de 20”, para que te hagas una idea. Encima tienen un diseño muy sugestivo, con muchos palos, como puedes ver, y agarran una barbaridad. No son las “gomas” de un deportivo, pero un coche de casi 1.800 kilos no puede ir manco en esto. La tapa del maletero la han acabado con un pequeñísimo alerón sobre el borde, que le da un toque y una función perfectos.

Arranca y vámonos

Motor de 2 litros con turbocompresor e inyección mixta para exprimir magistralmente este 4 cilindros hasta los 280 caballos. | Jorge Brichette

Si sabes que delante de ti y debajo del capó hay 280 caballos, seguro que te pasa como a mí, que quieres probarlos. De los Arteon es el más potente. No es una potencia precisamente baladí. Responde muy bien y se lleva bien con el peso extra que siempre supone la tracción a las cuatro ruedas, y más concretamente con el cambio DSG de 7 velocidades.

La versión R-Line demuestra que se puede cumplir con el lujo y el equipamiento y a la vez con un enfoque deportivo

Es sencillamente un coche rápido, que anda mucho. Es ágil a pesar de que es grande, de que es una berlina. La respuesta al acelerador es de esas que se corresponden con mucho avance hacía adelante, con un sonido del motor bonito, pero sin exagerar. Y pasa en muchos coches modernos, como en este, que no aparenta el peso que marca en la báscula.

Se desenvuelve con facilidad en carretera y, aunque de tamaño grande, también en carreteras donde hay más curvas, porque los frenos, sin ser de competición, aguantan bastante el trato duro, al menos hasta un límite razonable. Tiene pocas vueltas de volante, poco más de dos, lo que ya muchos deportivos quisieran para sí, los asientos sujetan lo suficiente y el cambio con las levas en el volante configura un coche no sé si divertido en zonas sinuosas, pero sí muy capaz en muchas de esas situaciones.

Este levísimo alerón trasero le da un toque elegante a la par que deportivo y cumple una función, claro. | Jorge Brichette

Repito que, como es el acabado R-Line, podemos toquetear la respuesta del cambio y del motor, entre otras cosas. Entre el modo confortable y el más deportivo se nota el endurecimiento de la suspensión. La verdad es que si el asfalto es bueno parece que vas en un avión por cómo negocia el balanceo, que se hace imperceptible. Las anteriores posibilidades electrónicas se combinan perfectamente con otras como el radar de proximidad que puede llegar a detener el coche por completo, adecuarse en todo momento a la velocidad de la vía o la compatibilidad con los famosos smartphones, por no citar las apps de turno y demás que pueden estar y disfrutarse desde el monitor central.

Creo que con el Arteon Volkswagen tiene un coche grande muy representativo, más cerca de su hermana Audi, y con el R-Line de 280 caballos, una berlina muy equipada, rápida y ágil.

Ficha Técnica: Volkswagen Arteon 2.0 TSI 4Motion DSG 7 R-Line