Pruebas

Toyota Aygo Copa 1.0: De los rallyes a tu casa

Tras el éxito de la Copa Aygo de Rallyes de Tierra, Kobe Motor y Toyota lanzan la versión de calle.

Mientras algunas firmas automovilísticas se han olvidado de la competición, o ven en ella otro negocio, un “simple” concesionario como Kobe Motor, en Madrid, ha sido capaz de montar toda una Copa monomarca en el Nacional de Rallyes de Tierra, la Aygo; con dos decenas de participantes, se ha convertido en un referente del certamen y su ganador goza de un volante semioficial. Brillante.

Tras este éxito, Kobe Motor sorprende con otro movimiento que, una vez más, los aficionados echamos en falta en muchas ocasiones: que los coches que compiten tengan versiones de serie parejas. Así nace el Toyota Aygo Copa. Alberto Dorsch, verdadero alma mater de estos proyectos, nos recibió en sus instalaciones para cedernos una unidad de pruebas.

Por fuera, el Aygo Copa se distingue por sus vinilos en rojo y negro situados estratégicamente, diseño “X-Copa”, que aportan un generoso aire deportivo sin romper la elegancia y que recuerdan a los colores de Toyota Motorsport, que se bate el cobre en el Mundial de Rallyes con los Yaris WRC. Se aprecian en la defensa delantera, los laterales o el techo, este en negro símil fibra de carbono. La estética es redondeada por llantas blancas con su centro en rojo. “Realizamos un diseño y Toyota nos dio el visto bueno tras algunos retoques técnicos para que pasase su estricto control de calidad”, nos dice Dorsch.

Por dentro, continúa el diseño “X-Copa”, con detalles como la palanca y las alfombrillas con toques en rojo, que animan la cabina, y el equipamiento de serie crece notablemente. Así, los Aygo Copa llegan con aire acondicionado, volante de cuero con mandos, cámara de visión trasera, control de estabilidad o sistema multimedia x-touch con pantalla de 7 pulgadas.

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En marcha

El Aygo es movido por el bloque 1.0 japonés, sin cambios, con 3 cilindros en línea y sin turbo, que genera 70 CV a 6.000 rpm con un par motor de 95 Nm a 4.300 rpm. Potencia justita, pero que al asociarla con el peso del coche, de tan solo 915 kilos, otorga unas prestaciones suficientes: 160 km/h de punta y 14,2 segundos en el paso de cero a cien. Y el mayor beneficiado son los consumos, con 4,1 litros de media.

En la práctica, el Aygo se desenvuelve en ciudad con mucha soltura, y cuando lo revolucionamos la aguja sube alegre por el cuentarrevoluciones y contamos con fuerza más que sobrada, que se aprecia simplemente suficiente en carretera. Eso sí, la conducción “dinámica” sube bastante sus consumos, pecado típico de tricilíndricos y atmosféricos.

Dinámicamente, no ha sido posible para Kobe añadir una amortiguación más firme, así que el Copa mantiene la de serie. Esta muestra un tacto más confortable que deportivo, los balanceos de la carrocería son notables, pero la ligereza garantiza veloces pasos por curva, y la naturalidad de sus reglajes hace que su conducción sea muy directa, sin filtros propios de modelos más caros, aunque sin un tacto verdaderamente deportivo. Este, desafortunadamente, está ausente en la práctica totalidad de sus competidores y hay que irse al segmento superior para encontrarlo.

En definitiva, el Aygo Copa, aunque no incrementa el dinamismo frente a sus hermanos de gama, aporta rasgos deportivos y masculinos a un segmento en el que es muy difícil encontrarlos. Y para los aficionados a los rallyes, entre los coches más pequeños del mercado es un referente que muchas marcas deberían copiar y que se ha ganado una personalidad propia exclusivamente en España. Pero, ojo, ten cuidado, si tienes uno en tu garaje quizá no puedas evitar llenarlo de pegatinas y lanzarte a correr las Copas Aygo…

Ficha: Toyota Aygo Copa