Comparativas

Seat Ibiza 1.0 ECoTSI FR DSG - Renault Clio TCe 120 EDC Entre semejantes

Las versiones intermedias de la gama Ibiza y Clio son, respectivamente, el recién llegado FR de 116 caballos y el TCe de 118. Las hay más potentes, pero son más caras. Estas que aquí enfrentamos consiguen unas excelentes dosis de prestaciones y sensaciones a precios competitivos.

No siempre lo más potente es lo mejor. Ni lo más caro. Hay veces que, escudriñando un poco, se consiguen unos excelentes términos medios. Es el caso de este Ibiza FR, nueva generación en la plaza, y del Clio. El español cuenta con un sobresaliente y moderno motor de tres cilindros con 116 caballos. Casi la misma potencia del francés que, con un cilindro más en su bloque, sobrepasa en dos caballos a su rival. Muy poca diferencia.

Tanto el FR como el TCe, el uno de Seat y el otro de Renault, representan el acceso, el guiño a los aspectos deportivos de ambas gamas. Para el Ibiza en general, además, son las siglas más racing porque esta quinta generación ya no tiene versión Cupra… al menos de momento. Es verdad que ya en los Ibiza anteriores, los FR, como ahora, recogían una amplia variedad de motorizaciones y, en el caso que nos ocupa, es la más potente en esa representación hasta que llegue el 1.5 TSI. Es la “democratización” de lo racing bajo estas siglas, y a un precio más que razonable.

Excelente rendimiento el del 1.0 de 3 cilindros español. Sus 116 caballos con turbo empujan muy bien. | Jorge Brichette

Sin duda, sorprende el buen rendimiento de este Ibiza FR. Bajo el capó encontramos un bloque pequeño. Pequeño en cubicaje, 999 cc, y pequeño en cilindros, 3 concretamente. El turbo y la inyección directa hacen que su funcionamiento sea, en general, excelente.

El motor de este FR tiene tirón al pisar el acelerador, y sus menores virtudes están en pequeñas vibraciones al ralentí, así como la entrega de par en las primeras revoluciones, que pueden hacer que nos quedemos casi clavados desde parado, hasta que el cuentavueltas se pone sobre las 1.500 vueltas.

Aquí encontramos un 4 cilindros que, con 118 caballos y turbo, tiene también algo más de par. | Jorge Brichette

El Renault se defiende con cuatro cilindros que funcionan muy redondos. El ralentí es perfecto, sin ningún tipo de vibración, y esos caballos de diferencia a su favor, y 5 Nm más de par, hacen que su progresión en aceleración sea más intensa, aunque frente al cronómetro la cosa esté muy igualada con respecto al Seat. La diferencia, tanto en aceleración como en velocidad máxima, es poco representativa, por lo que al final se muestran muy semejantes en este apartado. 

En los dos casos, además, contamos con las cajas de cambio automáticas de doble embrague. El Seat con el tradicional DSG de siete velocidades, de excelente factura, aunque en el caso específico que nos ocupa sin levas en el volante para cambiar, elemento que a mi particularmente tanto me gusta. El Renault también cuenta con doble embrague, el EDC, que resulta muy completo. Con él, como el Seat, se aprovecha mejor un motor de buena potencia, que no es sobrada en ninguno de los dos casos, pero que permite, sin ningún tipo de duda, un disfrute muy adecuado de ambos motores. En principio, hasta hay quien podría decir que el del Seat es mejor debido a que con un cilindro menos y menor cilindrada está a la altura del Renault.

Tanto el FR como el TCe de estas páginas incorporan los cambios automáticos opcionales. Ambos, desde luego, hacen más agradable la conducción

Si antes me refería a la “democratización” de la deportividad es porque, además, los precios, creo, son especialmente competitivos. Muchas veces os traemos a estas páginas deportivos de altos vueltos, con precios más que caros, estratosféricos, no aptos para el gran público. Ahora es todo lo contrario.

El Seat Ibiza 1.0 ECoTSI FR con cambio DSG cuesta 20.530 euros. El Renault Clio TCe 120 EDC, algo menos, 19.030. En ambos casos el nivel de equipamiento es, además, bueno. No sé si alto, pero sí más que suficiente, con lo que ha de esperarse normalmente (ESP, aire acondicionado, etc.) y otros elementos más actuales, bien sean de serie u opcionales. En el tema del equipamiento también están muy parejos entre sí y, si acaso, le conferiría algo de ventaja al Ibiza FR, aunque ya digo que están muy igualados. La monta de neumáticos mínima en el FR es de 17 pulgadas y en el caso del TCe de 16”.

Como anillo al dedo

En carretera, estos dos coches sorprenden por su gran afinidad con el conductor, por la gran adaptabilidad que muestran. Son de esos coches en los que enseguida te sientes a gusto. El Ibiza, en su quinta generación, ha sido el último en llegar a la plaza, como decía antes. El Clio, a su vez, es un gran rival, una referencia en su segmento. Así que el Seat había de medirse con él sí o sí.

Renault e Ibiza apuestan en su más recientes generaciones por carrocerías únicas de 5 puertas. Tampoco es que les resten atractivo. | Jorge Brichette

El chasis del Clio siempre ha resaltado por su eficacia. Lo mismo que el del Ibiza. Seat siempre afina muy bien sus monturas, y el nuevo Ibiza no lo es menos, aún siendo algo más grande que antes. Están tan a la par en esto también que sería difícil decantarse por uno u otro.

El Ibiza consigue que la estabilidad sea genial, casi de libro. Es verdad que con las ruedas de 17” y un perfil bajo, el agarre del eje delantero y del trasero son ejemplares. La posibilidad de elegir parámetros de suspensión más rígidos y repuesta de cambio y motor más rápidos a través del Seat Profile ensalzan un conjunto muy logrado. El mejor programa, con el que hemos rodado el 95% del tiempo, ha sido el Individual, con el que da el máximo de sus posibilidades deportivas. De igual forma, el Clio tiene uno de esos botones al lado del cambio donde la electrónica modifica el funcionamiento hacia respuestas más rápidas.

Sorprende la excelente mecánica del Ibiza que, con solo 3 cilindros y 1 litro de cubicaje, empuja muy bien el conjunto

El Renault es un coche muy cómodo, muy estable. Es una referencia, al igual que el Ibiza, que ahora está incluso más a la altura por la ganancia en cotas con respecto a la generación anterior. El francés es perfecto para abordar curvas de carreteras secundarias. Es ahí donde mides un chasis, donde haces que se retuerza. Es donde compruebas el apoyo del eje delantero, la facilidad de entrada a la curva del posterior, y de su comportamiento si persistes, ahuecas o frenas, que de todas las situaciones vas a tener. El Clio hace todo esto perfectamente, sin pegas, y ágilmente.

Como digo, el Renault aguanta lo que le eches, y sin un tren trasero con suspensión independiente, que tampoco hubiera estado de más haberlo tenido. Pero la trasera es muy estable, a pesar de que puedas descolocarla casi a placer, para lo que en cada momento haga falta.

Faros Seat Ibiza

Faros Renault Clio

Aleron Seat Ibiza

El Ibiza y su plataforma MQB A0 también demuestra maneras. Maneras que hacen que allí donde apuntes te encuentras que el morro va. La dirección tiene un tacto casi perfecto y es muy directa, fruto también de unas ruedas de perfil bajo que lo transmiten todo. La suspensión, como la del Clio, se “come” todo y la carrocería va muy plana en todo tipo de trazado. Con esas ruedas, eso sí, el coche puede hacerse más incómodo por duro, aunque puestos a elegir, entre los cuatro programas del Seat Profile seguro que encontramos la que mejor se adapte a todas las variables que queramos y compensemos fácilmente “tanta” rueda.

Es difícil tener un ganador claro en estos dos coches y, de hecho, la balanza se inclina ligeramente y por matices. El Clio ofrece un motor con un cilindro más, algo más de caballos y mayor par. Pero tampoco es una gran diferencia, aunque vibre menos a ralentí y yo prefiera los bloques motor con número de cilindros pares.

El francés sigue siendo una referencia también en comportamiento y facilidad de manejo, aunque resulta más discreto en la estética deportiva

Los dos corren muy bien para su nivel de potencia, que en ningún caso llega a 120 caballos –aunque el Clio comercialmente tenga ese número en su denominación–, mantienen un excelente nivel de manejo y en carreteras reviradas tienen una excepcional y precisa respuesta, con muy buenas sus sensaciones. 

Fichas comparativas entre: Seat Ibiza 1.0 EcoTSI 115cv FR DSG - Renault Clio Renault Clio 5P Energy TCe 120CV EDC Zen