Pruebas

BMW M760Li xDrive V12 Entre tú y Alá

El M760Li es un verdadero emperador del lujo y el confort que sabe añadir un jugoso toque deportivo liderado por sus prestaciones de vértigo. ¿Divierte conducirlo?

Cuando, en parado, pisas a fondo el acelerador del M760Li, la aguja se sitúa a mitad del cuentarrevoluciones, esperando tu señal. Y en el momento en el que sueltas el pie izquierdo del freno –lugar donde debe estar para que el coche entienda que deseas activar el Launch Control–, el rugido del motor 6.6 V12 se hace sinfonía y sales catapultado al frente empujado por 610 caballos de potencia que te hacen avanzar a 100 km/h en 3,7 segundos, tiempo propio de superdeportivos, inferior al que necesita el M3 en hacer lo mismo. Tu cuerpo se llena de adrenalina, y te sientes vivo.

El tacto deportivo es equilibrado; lejos del M, pero superior al de prácticamente cualquier competidor

Este es un botón de las posibilidades deportivas del M760Li, que, a falta de M7, que no existe, es lo más exclusivo de la gama grande de BMW, su coche más potente y lujoso. Esas palabras, potencia y lujo, definen su personalidad. Así que en las rectas hay que subirse a un Ferrari o a un Nissan GT-R para ir más deprisa. Pero… ¿Es deportivo también en las curvas? Vamos por partes.

Máxima exclusividad

Dicen los jeques árabes que entre ellos y Alá no puede haber nada: por eso intentan hacerse a cualquier precio con lo más exclusivo y de mayor calidad que existe en el planeta. Junto con algún Bentley, Rolls-Royce o Mercedes, el M760Li es uno de esos coches a medio camino entre el cielo y la tierra. Como referencia, la unidad probada cuesta unos 230.000 euros. 

Por dentro, cuenta con cueros y maderas exquisitos, que asombran cuando entras en la cabina. En el asiento de atrás, resultado del apellido “L” –letra exclusiva de la versión de batalla larga–, puedes inclinar tu respaldo, estirar las piernas y apoyarlas en un reposapiés que, como todos los reglajes de los cuatro asientos, es eléctrico. Pueden manejarse, como casi todo, con la tablet portátil extraíble que se incluye a bordo –además de la frontal y dos traseras–, y tienen masaje, ventilación y calefacción. También hay perfumes para el ambiente, WiFi y televisión por si te aburres, nevera, luces láser, conducción semiautónoma, control por gestos… la lista es interminable y puedes pasar una mañana entretenido revisando sus lujos y sistemas tecnológicos sin ni siquiera iniciar la marcha.

La caja de cambios, ZF de 8 velocidades con convertidor de par.

La llave cuenta con una pantalla digital para controlar algunas funciones del coche.

Al hacerlo, todo es suavidad. La amortiguación es neumática; la caja de cambios, de convertidor de par (la archiconocida ZF de 8 marchas), y avanzas como sentado entre algodones. “Parece que han quitado los mil badenes de nuestras calles”, me dijo el “copi”, que disfrutó también de la extraña sensación de ver moverse el coche sin nadie al volante: es una excentricidad, pero puede hacerse con la llave, desde fuera, para aparcar en lugares estrechos. 

Pulsamos el botón Sport

El motor V12 biturbo (TwinPower Turbo) eroga 610 CV, con 800 Nm desde 1.500 rpm. | Jorge Brichette

Volvamos a la arrancada. Estamos pisando a fondo el gas y resulta que, como esbozaba, el M760Li avanza con más suavidad y a mayor velocidad que el BMW M3. Lo hace gracias a su increíble motor, gigantesco, de 6,6 litros, 12 cilindros, 610 CV y 800 Nm a ¡1.500 rpm! Necesitaríamos más espacio para contarte qué magia supone el tener 12 cilindros con esa facilidad de subir de vueltas, y cuya falta de bajos soluciona el doble turboY todo ello a pesar de sus 2,2 toneladas de peso, que serían aún más si no contase con partes del chasis en fibra de carbono y aluminio, además de acero. Las marchas suben sin que se note el convertidor de par, y solo al reducir echas de menos, si lo conoces, un doble embrague. 

Al llegar a las curvas, al frenar y girar, la sorpresa llega de la mano de los balanceos: porque no están. La amortiguación neumática, que a mí personalmente me enseñó que podía ser altamente eficaz cuando probé el primer Porsche Cayenne, hace ya muchos años, cuenta con reglaje electrónico de sus resortes y de las barras estabilizadoras, con una diferencia notable en dureza y reacciones cuando pulsas el botón Sport. Así que el morro no se hunde al frenar, ni el chasis cabecea al girar. La entrada en los giros no está nada mal, parece que conduces una berlina de 1.500 kilos. Sobrecoge, y más teniendo en cuenta que llegas a ellos a velocidades estratosféricas.

De serie monta el pack estético M para diferenciarse más del resto de Serie 7, además de pequeños detalles exclusivos en Gris Celerium. | Jorge Brichette

Las sensaciones son fastuosas, aunque no se acercan a las de su citado hermano menor, al que solo le puede en las rectas. No hay una comunicación directa con el asfalto, todo está muy filtrado, aunque el paso por curva es ágil y poderoso. Afortunadamente, a pesar del bajo perfil y las llantas de 20 pulgadas, escuchamos “grillos” antes de que se inicie el derrapaje de las cuatro ruedas, algo que facilita el encontrar los límites, pues aquellos filtros los hacen difusos. Y puedes acelerar a fondo enseguida sin temor a que la trasera te asuste. Quizá en Audi están más acostumbrados a la tracción total y modelos como algunos RS saben dar más protagonismo a la zaga sin que asuste gracias al autoblocante, pero notar empujando esos 12 cilindros es un chute constante de adrenalina. Hay potencia siempre, y a chorros. Como nota negativa, el consumo es muy elevado, ronda los 12 litros en conducción convencional, y se va a los 20 en la deportiva.

En definitiva, la deportividad del M760Li es notable, pero no llega a comprometer el confort. El conductor disfruta a lo grande de la potencia del motor, y a la hora de girar encuentra agilidad y precisión sorprendentes sin llegar a brusquedad alguna. Así que, efectivamente, el tacto no es M, está lejos de él, pero es M Performance: equilibrado. 

Por tanto, este modelo es perfecto para el que busque un coche fastuoso y cómodo a más no poder, pero que también quiera de vez en cuando dejar el asiento trasero y ponerse al volante. Si quieres más deportividad no la encontrarás en esta categoría –deberás “bajar” a un BMW M5–, y si los citados Rolls-Royce o Mercedes pueden superarle en algunos puntos en lujo, el M760Li los recupera en dinamismo. Dicen que Alá disfruta de coches superiores. Pero yo no he podido probarlos todavía.

Ficha técnica BMW M760Li xDrive V12